jueves, 25 de diciembre de 2025

Alcalá de Henares (VIII).

El cardenal Cisneros promovió la Universidad Complutense mediante la fundación del Colegio Mayor de San Ildefonso (bula del Papa Alejandro VI del 13 de abril de 1499, para Artes liberales, Teología y Derecho Canónico). La arquitectura que simboliza a la Universidad de Alcalá es la fachada plateresca (1537-1553) del Colegio Mayor de San Ildefonso, obra de Rodrigo Gil de Hontañón sobre la primitiva pared de ladrillo. La disposición de todos los elementos escultóricos y arquitectónicos responde a un propósito narrativo sobre los principios filosóficos y teológicos que sustentaban ideológicamente la institución cisneriana. Los siglos XVI y XVII fueron de esplendor, el XVIII fue de decadencia y, finalmente, en 1836, tras la desamortización de Mendizábal, la Universidad se trasladó a Madrid y el edificio pasó a manos privadas. Un hecho trascendental tuvo lugar en 1850, cuando algunas familias de Alcalá se unieron, formando la Sociedad de Condueños, para comprar el edificio al Conde de Quinto. Esta sociedad es la actual propietaria. Otras fechas importantes son el año 1977, cuando se reabrió la Universidad, aunque con el nombre de Alcalá, pasando el edificio a ser sede del Rectorado, y 1998, cuando fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Tras la monumental fachada se esconden, siguiendo el eje central del edificio, tres patios igualmente monumentales, diferentes, cada uno con su propia personalidad arquitectónica, pero unidos por compartir esa atmósfera académica de los tiempos del humanismo. El primero es el patio de Santo Tomás de Villanueva, llamado así en honor al primer estudiante canonizado de la universidad. Fue diseñado por Juan Gómez de Mora en 1618 y concluido por José Sopeña en 1662. Es de estilo herreriano que destaca por su sobriedad y tiene tres pisos que siguen una armónica gradación de alturas, los dos primeros de orden toscano con arcos de medio punto y el tercero de orden compuesto con arcos rebajados. En lo alto puede verse la inscripción "En luteam olim celebra marmoream" (antes en barro, ahora en piedra), que hace referencia a la transformación del material original. El segundo patio es el de Filósofos (aulas de Filosofía) o de Continuos o “continos” (criados). En él se encontraban las salas de audiencia del Rector y la antigua cárcel universitaria y su aspecto responde a una restauración del siglo XIX.


El tercer patio es el Trilingüe, perteneciente al antiguo Colegio de San Jerónimo, que debe su nombre a que allí se estudiaban latín, griego y hebreo, lenguas, junto al arameo, en que se editó una de las obras maestras de la bibliografía mundial, la Biblia Políglota Complutense. Es un claustro renacentista purista, construido entre 1564 y 1570 por Pedro de la Cotera, aparejador de Gil de Hontañón en la fachada. Falta la balaustrada superior, desmontada tras pasar el edificio a manos privadas.



Desde él puede accederse al Paraninfo por su puerta principal. Esta estancia y la Capilla de San Ildefonso, ambas cubiertas por magníficos artesonados mudéjares, son las dos edificaciones universitarias más antiguas conservadas. El Paraninfo es la sala más emblemática del edificio. Su artesonado mudéjar del siglo XVI con decoración renacentista y la galería superior con estucos platerescos lo convierten en una joya artística única. El suelo conserva una alfombra de azulejería mudéjar original. Cada 23 de abril, los Reyes entregan aquí el Premio Cervantes, el galardón más importante de las letras en castellano.


 

 


La Capilla de San Ildefonso merece una mención especial. Aquí está el cenotafio (sus restos están en la Catedral Magistral) del Cardenal Cisneros, y el espacio mantiene la solemnidad que le corresponde. La tumba es una auténtica obra de arte de la estatuaria fúnebre gótico-renacentista, tallada en mármol de Carrara por el escultor italiano Domenico Fancelli (tumbas de los Reyes Católicos). Además del sepulcro y el artesonado, también son interesantes las yeserías de las paredes, talladas a cuchillo. En esta capilla está enterrado Francisco Valles (Divino Valles, Covarrubias-1523/Burgos-1592), el mayor exponente español de la medicina renacentista, médico de Cámara de Felipe II, que ejerció la mayor parte de su vida en Alcalá de Henares donde enseñó medicina, siendo el primero que impartió clases prácticas con cadáveres, por lo que se le considera el creador de la anatomía patológica. También fue un gran humanista y dominó el griego y el latín clásicos. En la actualidad, un centro médico de Alcalá de Henares lleva su nombre.


 



 



Una obra de Valentín Carderera,1846, nos permite conocer cómo era el paso desde la fachada del Colegio Mayor y la fachada de la capilla de San Ildefonso a la plaza. El arco está representado en la actualidad con un arco en el suelo. Con ayuda de la Inteligencia Artificial, como en otras imágenes, podemos reinterpretar ese espacio.





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