7.- PASTRANA-ALCALÁ DE HENARES. (51 km de longitud, 375 m de desnivel acumulado)
Desayunamos en la Plaza de la Hora a donde va afluyendo gente joven que quizá esté haciendo algún curso de verano. Salimos en subida, naturalmente; éste ha sido uno de los rasgos permanentes del paisaje. Desde lo alto vamos hacia Hontoba por un espeso encinar.
Desde lo alto llaneamos entre encinas hasta Pioz. Visitamos las piedras arruinadas del castillo y paramos en el bar de la plaza, en el que tienen un guacamayo. Nos aprovisionamos de agua y seguimos hasta el Pozo de Guadalajara con el ruidoso acompañamiento del tráfico pesado, bastante abundante aunque disminuye al desviarnos hacia Los Santos de la Humosa.
Paramos en la fuente junto a la ermita, donde hemos parado tantas veces durante los entrenamientos. La impaciencia por llegar no desplaza al placer del viaje. Bajamos por la carretera para evitar el mal estado del camino puesto que llevamos más peso. El calor aumenta. Seguimos el habitual camino por El Encín hasta La Esgaravita. El Henares no es como los otros ríos que hemos visto; es un río más indeciso, que serpentea más.
Como en cada salida, terminamos con la última cerveza conjunta. Una contagiosa felicidad se extiende por el grupo. Todo ha salido bien. No ha habido ningún problema ni ningún percance. Estamos algo cansados pero contentos.
El viaje de este año ha terminado y ahora toca descansar y preparar el del año que viene. ¿Alguien más quiere apuntarse?