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martes, 10 de febrero de 2026

Aldecoa / Martín Gaite


La Biblioteca Nacional presenta exposiciones sobre dos de los principales escritores españoles del siglo XX, Ignacio Aldecoa y Carmen Martín Gaite, con objeto de acercar sus figuras y su obra al gran público recorriendo su vida, sus antecedentes familiares, sus años de formación, su etapa universitaria, sus primeros pasos en el mundo de las letras y su consolidación en el campo literario. En ambos casos, el motivo originario de la exposición es la celebración del centenario de su nacimiento.

 


Ignacio Aldecoa (Vitoria, 1925-Madrid,1969) es un representante destacado de la “generación de los 50” y un maestro de la novela y el cuento en español del siglo XX. La exposición “Ignacio Aldecoa. El oficio de escribir” propone un recorrido por su trayectoria biográfica y profesional en siete secciones.

1.- Orígenes familiares. Infancia y adolescencia

Nació en una familia de la burguesía comercial, lo que le procuró una buena educación y el contacto con el mundo del arte y con un ambiente intelectual que alimentó su interés también por la literatura.

2.- Primeros pasos de un escritor en ciernes.

Para estudiar Filosofía y Letras se trasladó a Salamanca, donde conoció a Agustín García Calvo y a Carmen Martín Gaite. Poco después marchó a Madrid, entablando amistad con Jesús Fernández Santos, Alfonso Sastre, Rafael Sánchez Ferlosio, Alfonso Paso, Francisco Nieva, etc. Se inició en la poesía y publicó poemarios al final de los años 40.

3.- Revista española y el grupo de Madrid.

En la etapa generacional de la breve Revista española estuvo acompañado por Alfonso Sastre y Rafael Sánchez Ferlosio, que apostaron por escritores jóvenes y por el cuento como género literario. También aparecieron textos de autores extranjeros, sirviendo de espacio de encuentro. En torno a ella se constituyó el “grupo de Madrid” de la llamada “generación de los 50”, uno de los rostros de la renovación literaria. 

4.- La escritura como oficio

Ignacio Aldecoa hizo de la escritura una forma de vida y una profesión, lo que le permitió construir una amplia creación en poco más de veinte años, aprovechando bien sus lecturas. El resultado es literatura, sin renunciar al testimonio y la denuncia. 



4.1- Un cuentista magistral

Los primeros cuentos de Ignacio Aldecoa se publicaron a finales de la década de los 40 y llegó a escribir casi un centenar, publicados en periódicos y revistas y recogidos en siete volúmenes: Espera de tercera clase (1955), Vísperas del silencio (1955), El corazón y otros frutos amargos (1959), Caballo de pica (1961), Arqueología (1961), Pájaros y espantapájaros (1963) y Los pájaros de Baden-Baden (1965).








     4.2- Aldecoa, novelista

Su primera novela, El fulgor y la sangre, apareció en 1954. En 1956 salió Con el viento solano, que formaba parte de una trilogía -La España inmóvil- que no se completó. En 1957 llegó Gran Sol. La última fue Parte de una historia, en 1967. Olvidadas en el Archivo General de la Administración aparecieron El Gran Mercado, 1953 y Ciudad de tarde, 1952. Sus textos son realistas, pero impregnados de lirismo y cargados de simbolismo, trascendiendo el momento.



 




4.3- Escribir para vivir.

La parte más desconocida de la obra de Ignacio Aldecoa la constituye el conjunto de sus colaboraciones en la prensa, con un estilo riguroso y una mirada original. Se publicaban en periódicos españoles y, tras su paso por Nueva York en 1958, y tras entrar en contacto con Joaquín Maurín, fundador de la American Literary Agency, también en periódicos de Hispanoamérica.



 




5.- Rutas de evasión y libertad.

Aldecoa era vitalista y sentía fascinación por la aventura, los viajes, el mar. Realizó dos estancias largas en Nueva York y visitó en numerosas ocasiones las islas Canarias -libro de viajes, Cuaderno de godo, 1961, y ambientó su última novela, Parte de una historia). También viajó asiduamente a Ibiza.



 

6.- Ignacio Aldecoa y el cine /

Se sintió atraído por el cine desde muy joven y en 1954 escribió el guion Cuatro esquinas, que no llegó a filmarse. Participó en guion del corto El pequeño río Manzanares, 1956, junto a Saura. Varios de sus textos fueron llevados a la pantalla, tres dirigidos por Mario Camus: Young Sánchez, 1963 -guion de Aldecoa-, Con el viento solano, 1965, y Los pájaros de Baden-Baden, 1975.  Hubo otras versiones cinematográficas, como de Gran Sol, y adaptaciones televisivas.

7.- Recepción de la obra de Ignacio Aldecoa

Su obra tuvo reconocimiento en vida -finalista del Premio Café Gijón, 1952, del Planeta, 1954, y Premio de la Crítica, 1958-, pero será en sus últimos años y tras su muerte cuando abunden las reediciones de sus obras.

 

 

Carmen Martín Gaite (Salamanca, 1925-Madrid, 2000) ve reflejados los principales hitos de su trayectoria vital e intelectual en esta exposición, “Carmen Martín Gaite. Un paradigma de mujer de letras”. Como persona entendió la necesidad de la soledad para su formación interior; como escritora, sus intereses fueron numerosos y heterogéneos, autoafirmándose frente a los grandes iconos masculinos de su generación. La exposición se divide en diez áreas que recorren su vida.

ÁREA 1. ANTECEDENTES FAMILIARES, INFANCIA Y JUVENTUD

Nació en el seno de una familia no convencional, liberal, que le propició una buena educación, con una impronta cultural y literaria de Galicia que es fundamental en su obra. El fusilamiento de un tío determinó el aislamiento de la familia en 1936, el año en que comenzó el bachillerato en el Instituto Femenino, centro público, teniendo como profesores a Rafael Lapesa y Salvador Fernández Ramírez. En este periodo aprendió a seleccionar sus amistades por afinidades ideológicas o sentimentales, no por consideraciones sociales. 





ÁREA 2. UNIVERSIDAD DE SALAMANCA (1943-1948)

En 1943 comenzó su primer curso en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Salamanca, donde se licenció en Filología Románica en 1948. Entre sus amigos estuvieron Agustín García Calvo, Ignacio Aldecoa, etc.



 


ÁREA 3. LLEGADA A MADRID Y EL GRUPO DE REVISTA ESPAÑOLA: 1948-1953.

En 1948 llegó a Madrid para realizar el doctorado, reencontrándose con Ignacio Aldecoa, por el que entró en contacto con Rafael Sánchez Ferlosio, Jesús Fernández Santos, Alfonso Sastre, Josefina Rodríguez, etc. Estos jóvenes se agruparon en torno a los seis números de Revista Española (1953-1954) que ofreció cuentos sin palabrería hueca y sin moraleja y final feliz.


 

ÁREA 4. MATRIMONIO CON RAFAEL SÁNCHEZ FERLOSIO

Se celebró en 1953 y su ascendiente fue fundamental, en lo literario y en el descubrimiento de Italia y su idioma. Resultó el matrimonio más emblemático de la literatura española del medio siglo. Tuvieron una hija, Marta. Se separaron en 1970 y se divorciaron tras la muerte de su hija.

ÁREA 5. DE RITMO LENTO A LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA: LA LLAMADA DEL ENSAYO

Con su segunda novela, Ritmo lento, finalista del Premio Biblioteca Breve de 1962, llegó una crisis en el cultivo del género. Su interés por el estudio de la Historia de España -lagunas en los programas de enseñanza, preocupación por la suerte de las mujeres- le llevó al ensayo, con dos obras importantes, El proceso de Macanaz. Historia de un empapelamiento, 1969, y Usos amorosos del dieciocho en España, 1972.



ÁREA 6. HABITAR LA SOLEDAD

Desde el otoño de 1970 vivió sola con su hija Marta, quien fue una de las grandes interlocutoras, muy sensibilizada siempre con los conflictos intergeneracionales. La década de 1970 fue uno de los periodos más fructíferos, publicando Usos amorosos del dieciocho en España, La búsqueda de interlocutor, Retahílas, Fragmentos de interior, A rachas, El conde de Guadalhorce y El cuarto de atrás; colabora semanalmente en Diario 16; y El cuento de nunca acabar se hallaba en pleno proceso de elaboración. Es el decenio en que la escritora eligió su lugar en el mundo: habitar la soledad con todas sus exigencias.


 


ÁREA 7. ESTADOS UNIDOS: SIGNIFICACIÓN EN SU VIDA Y OBRA

Visitó varias veces Estados Unidos desde su primer viaje a Nueva York en 1979.

Fue visiting professor en varias universidades y conferenciante, obteniendo su primer reconocimiento como escritora y un impulso vital que se reflejó en su obra: Visión de Nueva York, Caperucita en Manhattan, el poema «Todo es un cuento roto en Nueva York», El otoño de Poughkeepsie y sus Cuadernos de todo.







ÁREA 8. NARRAR EL DUELO

 La enfermedad y muerte de Marta, 1985, significaron una profunda crisis en su obra de ficción, interrumpiendo La Reina de las Nieves, que no volverá a retomar hasta 1993, y su proyecto de investigación, Usos amorosos de la postguerra española. La reelaboración del cuento de Perrault, Caperucita en Manhattan (1990), fue una forma sigilosa de narrar el duelo tras la muerte de su hija.








ÁREA 9. LA EDAD DE MERECER

A partir de 1986 se inició una espiral de reconocimientos públicos: Premio Anagrama de ensayo, Medalla de Oro de su ciudad natal, Príncipe de Asturias de las Letras (1988), el de Castilla y León de las Letras (1991) y el Nacional de las Letras (1994).




 




ÁREA 10. UN PARADIGMA DE MUJER DE LETRAS

La pluralidad de sus intereses intelectuales se desarrolló en distintas direcciones: los géneros literarios conocidos, investigación histórica, crítica literaria, artículos de opinión, adaptaciones teatrales, traducciones literarias. Es un ejemplo de “mujer de letras”.

 

lunes, 30 de diciembre de 2024

 Gonzalo Torrente Ballester



La Biblioteca Nacional presenta esta exposición sobre el escritor gallego con motivo del 25 aniversario de su muerte. GTB nació en el municipio de Ferrol en 1910. Casó en 1931. Estando en París -tesis doctoral- le sorprendió el Alzamiento. Ingresó en Falange en octubre de 1936 y conoció a Dionisio Ridruejo y los intelectuales del grupo de Burgos (Pedro Laín, Luis Rosales, Luis Felipe Vivanco…). Catedrático de Instituto de Lengua y Literatura en Santiago y Ferrol. Colaboraciones en periódicos.



1947, Madrid, profesor en la Escuela de Guerra Naval hasta 1962. Crítico teatral en el diario Arriba y en Radio Nacional de España. Colaboraciones con el cine. 1957, primer volumen de la trilogía Los gozos y las sombras. En 1962 es expulsado de todos sus trabajos al firmar un manifiesto de intelectuales que pedían explicaciones por los graves sucesos ocurridos en Asturias. En 1964 se traslada a Pontevedra.




Paseos por Pontevedra, anécdotas que utilizará en La saga/fuga de J.B. Implicación en la vida cultural de la ciudad. Periodismo en El Faro de Vigo. Invitación para trabajar como profesor en la Universidad de Albany, Estado de Nueva York.




En septiembre de 1966 se instaló con su familia en Albany. Sus publicaciones no han tenido éxito de público y crítica. Regresa a España, aunque trabaja en Albany un semestre durante 1971 y 1972. En 1972 publica La saga/fuga de J.B. muy bien recibida. Se reincorpora al Cuerpo de Catedráticos de Instituto y es destinado a Madrid.





Josep Quintá Alfaya, Álvaro Cunqueiro, Josep Pla y Gonzalo Torrente Ballester con la dueña del restaurante “El Mosquito”, Vigo, y su hija. 

Torrente Ballester y Ana María Matute con Jorge Luis Borges en Buenos Aires. 1985.

Gonzalo Torrente Ballester conversa con Julián Marías, Dámaso Alonso y Pedro Laín Entralgo en la recepción del Premio Cervantes 1985 (Alcalá de Henares, 1986)

Gonzalo Torrente Ballester con José Saramago en La Coruña. 

Gonzalo Torrente Ballester y Carmen Martín Gaite.

Con Camilo José Cela el día en que Torrente Ballester ingresó en la RAE, 1977

En 1973 vuelve a Galicia y en 1975 va a Salamanca, último destino. Había sido elegido en 1975 para la RAE, pero problemas de salud retrasan su ingreso hasta 1977. A partir de ahora los premios se suceden. En 1980 se jubila de la docencia. Supervisa el guion de la serie de TVE Los gozos y las sombras que se emitirá en 1982 alcanzando clamoroso éxito. En 1991 se estrena El rey pasmado, dirigida por Imanol Uribe, basada en su novela y con el guion supervisado por él. Sigue publicando novelas hasta su muerte en Salamanca en 1999. Sus restos descansan en Ferrol.




Estatua dedicada a Torrente Ballester, en el centenario Café literario Novelty en la plaza Mayor de Salamanca, obra del escultor Fernando Mayoral.




Torrente Ballester con Charo López en un descanso del rodaje de Los gozos y las sombras.

Imanol Uribe y Torrente Ballester intercambian opiniones sobre el guion de El rey pasmado, Salamanca, 1990. 





Premio Miguel de Cervantes, 1985.

Premio Príncipe de Asturias de las Letras (ex aequo con Miguel Delibes), 1982.

Estatuilla de bronce diseñada por Joan Miro, realizada en el taller de la fundición Parellada, Barcelona.









sábado, 14 de septiembre de 2024

Unamuno y la política

La exposición que presenta la Biblioteca Nacional trata de reconstruir el recorrido de un ciudadano y escritor libre vinculado a la denuncia de las injusticias cometidas por la Iglesia, la Monarquía y el Ejército, por lo que fue censurado y castigado. Comentó la actualidad social y política en momentos claves de la historia, pero no se conformó con eso. Desempeñó un papel decisivo en la lucha contra la dictadura del general Primo de Rivera, denunció los peligros del fascismo y participó en el advenimiento de la República española, que le “dolió” a la altura de 1933 debido a la violencia de la vida política. En 1936 se adhirió a los insurgentes, aunque después confesó que se había equivocado. La exposición muestra, en definitiva, la coherencia y la fuerza de su pensamiento político.

 

APRENDIZ DE POLÍTICO (1874-1891).

En 1874, siendo niño, contempló la entrada de las tropas liberales en Bilbao, imagen imborrable. La abolición de los Fueros en 1876 despertó su conciencia vasquista y abogó por la unión entre los pueblos. En 1884 leyó su tesis en la Universidad Central de Madrid, en la que reflejaba su interés por el vascuence. En 1890 confesó su acercamiento al socialismo y fue sensible a la cuestión social defendiendo a los mineros. Admitió la dificultad de pertenecer a ningún partido por ser un “díscolo”. En 1891 aprobó la oposición de catedrático de griego en Salamanca.

La ilustración Española y Americana, 15 de mayo de 1874. 2 de mayo de 1874, entrada de las tropas liberales en Bilbao. Unamuno tiene diez años y contempla la escena desde un banco del parque del Arenal. Biblioteca Nacional de España.

 

LA FORJA DE UN INTELECTUAL (1891-1899).

Colaboró con la prensa de Salamanca enviando artículos en favor del liberalismo y contra el alcalde y el obispo. En 1893 también emprendió polémicas, mediante cartas abiertas, contra el Plan General del Ensanche de Bilbao y expresando su interés por el socialismo. En 1894 se afilió a la Agrupación Socialista de Bilbao y defendió el socialismo como remedio al anarquismo, siendo atacado por el sector integrista. Durante el proceso de Montjuich -1896-1897- se opuso a las torturas a los condenados junto a otros intelectuales como Joaquín Costa, Clarín, Francisco Giner de los Ríos, Ramiro de Maeztu, etc., pidiendo la revisión del juicio y el indulto. Participó en la recogida de fondos para ayudar a las familias de los soldados en 1896 y en 1898 desmitificó la figura de Don Quijote. Atacó los métodos de la educación en 1899.

Fusilamiento de Rizal.

 

CRÓNICA DE UNA DESTITUCIÓN ANUNCIADA (1900-1914).

Fue nombrado rector de la Universidad de Salamanca en 1900, nombramiento muy contestado, especialmente por el obispo Cámara. El rectorado le ofreció una tribuna para hacer opinión, fue mantenedor de Juegos Florales por toda España, pronunció “sermones laicos”, incidió en el deber de apostolado moral e intelectual de la universidad y en el papel político de la enseñanza, desarrollando el concepto de patria en base a un idioma único, el castellano. En 1901, en los Juegos Florales de Bilbao, provocó un escándalo al afirmar que el vascuence había acabado de desempeñar su papel cultural. En los años 1912 y 1913 denunció la violencia de los terratenientes en el campo y la despoblación. Se interesó por la clase obrera, por la organización de sociedades obreras de resistencia y denunció, con motivo de una huelga en Béjar, a los patrones que no querían reconocerlas.

Protestó contra el asalto de militares de Barcelona a la redacción del ¡Cu-Cut! Y de “La Veu de Catalunya” en 1905, pero decepcionó en su conferencia de 1906 al relegar a un segundo plano el proyecto de “La Ley de Jurisdicciones”. En este mismo año se opuso a José Ortega y Gasset al no equiparar “europeo” y “moderno”. Criticó al anarquista Francisco Ferrer, fusilado en 1909 tras los sucesos de la Semana Trágica. En 1914 fue destituido como rector, suceso debatido incluso en las Cortes. Recibió apoyos de Ortega y Gasset, intelectuales y socios del Ateneo, pero no solucionó el conflicto. Comenzó la Gran Guerra.


 

DE LA GRAN GUERRA AL DESTIERRO (1914-1923).

Durante la Gran Guerra se declaró aliadófilo y criticó la neutralidad de Alfonso XIII. Aumentó su rechazo de la monarquía y, durante la huelga de 1917, criticó el papel del Ejército. Fue condenado a prisión y a una multa, lo que originó una gran campaña en su apoyo: Antonio Machado, Ateneo de Madrid, Ayuntamiento de Bilbao, etc. Se negó a pedir el indulto y aumentó sus ataques a raíz del desastre de Annual, contra la inacción de la comisión Picasso y contra el rey, con el que se entrevistó en 1922, decepcionando por su no oposición, aunque lo siguió criticando. En 1923 reducía la situación al dilema “República o Corona”.

El 27 de mayo de 1917, durante el mitin de los Aliados en la Plaza de las Ventas de Madrid, ante 25.000 personas, advierte de que, si el rey persiste en la neutralidad estricta, “muchos que no hemos sido republicanos ni lo somos hasta ahora, muchos, repito, tendríamos que hacernos republicanos”. Colección de Francisco Goñi, Archivo Histórico Provincial de Guadalajara. 



CONFINAMIENTO Y AUTOEXILIO: 20 DE FEBRERO DE 1924 – 9 DE FEBRERO DE 1930.

Sus críticas al dictador le llevaron al destierro en la isla de Fuerteventura, el mismo día que se cerraba el Ateneo. El hecho tuvo gran repercusión en el extranjero y hubo protestas de estudiantes e intelectuales en distintas ciudades españolas. La estancia en la isla lo radicalizó y siguió fustigando al rey y al dictador. Pasó cuatro meses antes de evadirse y autoexiliarse en París, donde se incorporó a la tertulia de La Rotonde, donde se le unió Vicente Blasco Ibáñez. 

En Francia siguió con su crítica a Primo de Rivera, vigilado por el embajador, y fue acusado de complicidad en los sucesos de Vera de Bidasoa, 1924, que terminaron con la condena a tres anarquistas. En 1925, el homenaje a Ángel Ganivet lo convirtió en figura emblemática de la oposición a la dictadura. Salió de París hacia Hendaya por unas amenazas y un discurso se convirtió en un incidente diplomático entre España y Francia por el acuerdo en el conflicto marroquí. En 1926 siguió participando en mítines de oposición. En 1927, junto con Eduardo Ortega y Gasset, publicó la revista clandestina Hojas Libres, por lo que se trató de alejarlo de la frontera. No cesaron las persecuciones y la policía española detuvo a Concha, su mujer en 1928, pero siguió publicando Hojas Libres, los últimos números en 1929. Con la dimisión del dictador, entró en España desde Hendaya en 1930. 

                                                                                  Con Vicente Blasco Ibáñez


LA EXPERIENCIA REPUBLICANA (FEBRERO DE 1930-JULIO DE 1936).


Miguel de Unamuno proclama la República desde el balcón del ayuntamiento de Salamanca. 14 de abril de 1931. Pronuncia un discurso interrumpido a menudo por los vítores y ovaciones de la multitud. Al final recomienda serenidad y orden para el mantenimiento de la naciente República española y lo acompañan vivas al nuevo régimen y a su persona. Archivo Cándido Ansede. Filmoteca de Castilla y León.

 


El 1 de mayo de 1931, el rector está en Madrid para conmemorar la Fiesta del Trabajo. De izquierda a derecha: Pedro Rico, alcalde de Madrid; Francisco Largo Caballero; Miguel de Unamuno; Indalecio Prieto y Melie Staal, representante de la OIT. Después del desfile se reúnen para un homenaje delante del monumento a Castelar. Fundación Largo Caballero / Fondo Julián Besteiro y Dolores Cebrián.


 

Tras pasar por Irún y Valladolid, recibió una gran acogida en Salamanca, pero la censura de la prensa seguía vigente. En 1931 dimitió el general Berenguer y se anunciaron elecciones municipales y a Cortes Constituyentes. Se opuso a los monárquicos, aunque no se adhirió a la Agrupación al Servicio de la República capitaneada por José Ortega y Gasset. Fue elegido concejal y proclamó la República en Salamanca el 14 de abril de 1931. Pronunció discursos en Madrid -fiesta del trabajo-, Bilbao y Éibar, y fue elegido de nuevo rector. Reanudó la publicación de artículos, en El Sol. Salió elegido diputado en una asamblea Constituyente dominada por la Conjunción Republicano-Socialista, donde comprobó la distancia entre sus ideas y las leyes que se votaban. Apoyó el idioma castellano, se opuso al federalismo y se mostró españolista. Se radicalizaron sus posturas acerca de las reformas militares de Manuel Azaña y del proyecto de Estatuto de autonomía, aunque votó a favor en 1932. Se sirvió más de sus artículos en El Sol que de su escaño en la Asamblea para exponer su opinión.

En 1932 sus discursos ya evidenciaban su divorcio de la República, su lamento por sucesos como la quema de conventos. Le dolía la República. El Sol, cercano a Manuel Azaña, le devolvió un artículo y lo publicó en Ahora. El drama de Casas Viejas, enero de 1933, empañó la imagen de la República y empeoró la crisis del Gobierno. Las elecciones municipales de 1933 dieron la ventaja a los partidos de derecha. Firmó manifiestos contra el hitlerismo y denunció a las JONS. En las elecciones generales de 1933 se presentó con reticencias por los republicanos radicales, pero no resultó elegido y triunfaron las derechas. No se alejó de la vida política y pronunció su última lección en 1934, cuando se jubiló. Firmó una carta abierta contra el gobierno por la represión en Asturias. Se presentó en un mitin de Falange en Salamanca, 1935, pero viajó a París para inaugurar el Colegio de España. Avisó del peligro que representaba la exaltación de una raza y analizó la amenaza de la teoría del arianismo hitleriano para los judíos. Estaba convencido del estallido de un conflicto civil en España y abogaba por el diálogo y la tolerancia.

 

LA SALVAJE GUERRA INCIVIL.

En 1936 entendió que ya no era un guía espiritual para la juventud. El 18 de julio, Salamanca pasó a manos de los sublevados, a los que se adhirió presentándose en las sesiones del Ayuntamiento. El proceso derivaba de su incomprensión de una ideología de masas contraria al individualismo que él defendía. Su miedo al desorden y la violencia pareció un elogio al papel salvador de los militares frente a la anarquía y sus palabras fueron tergiversadas. Chocaban con su antimilitarismo y sus críticas a la crueldad del ejército rebelde. Al principio fue benévolo con Franco, aunque luego reconoció que había sido ingenuo. 

Dos hechos le perjudicaron gravemente: una donación a las fuerzas salmantinas y la publicación de un mensaje de crítica a la República, desmentido por él. El gobierno de Manuel Azaña lo destituyó, pero fue repuesto con carácter vitalicio por Franco. Su actitud ambigua inicial pronto cambió en un rechazo y el 12 de octubre de 1936, su intervención provocó la reacción de Millán Astray. Fue insultado, se suprimió el título de alcalde honorario y fue destituido como rector, excluido de la vida pública y vigilado por la policía. En sus últimos escritos afirmó que los falangistas eran peores que los marxistas, aceptaba que Franco “nos engañó” y vaticinó la tiranía. El 31 de diciembre de 1936 murió repentina y misteriosamente. La Falange organizó su funeral según sus ritos, en contra de las convicciones del difunto.