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viernes, 6 de febrero de 2026

La Endiablada


Almonacid del Marquesado (Cuenca) es un pueblo de 412 habitantes (INE 2025) situado a 892 m de altitud en la Mancha Alta, entre la Mancha y la Alcarria. Tiene restos de época prehistórica y núcleos cercanos a Segóbriga en época romana. Su nombre quizá proviene de época musulmana y fue reconquistado en el siglo XII, pasando a la Tierra de Alarcón y, más tarde, al Señorío de Villena -Don Juan Manuel- cuando se añadió el apelativo “del marquesado”. Es villa desde finales del siglo XV y perteneció a distintas casas condales. Su economía era agropecuaria. 

La visita a este pueblo, un tres de febrero, es para vivir algo de La Endiablada, una explosión de sonido y color que fusiona elementos paganos y sagrados. Los protagonistas son dos grupos, los diablos (mitras rojas de obispo, vestidura estrafalaria, cencerros, sin ritmo de conjunto) y las danzantas (prendas delicadas, acicaladas, baile al son de la dulzaina y el tambor y coreografía ensayada). El acto más plástico es la procesión de la mañana de este día, cuando los diablos corren hacia la imagen de la Virgen con los brazos abiertos y evolucionan corriendo en círculo y haciendo sonar los cencerros, que marcan el ritmo, para llegar al momento más esperado, el “cruce de cencerros”, cuando se colocan en dos filas. 


El origen antiguo puede encontrarse en el mundo celta (festividad de Imbolc, 1 de febrero en honor de la diosa Briganti, para protección de los rebaños; cencerros de sociedad pastoril), en la cristianización de la celebración romana de las Lupercales -Luperco, dios de los pastores-, prohibidas en el siglo V, teniendo en cuenta que esta zona, cercana a Segóbriga, sería prontamente romanizada.  También se cree que la fiesta está ligada a las celebraciones de la Candelaria, 2 de febrero, y San Blas, 3 de febrero. Una leyenda local ve el antecedente de estos diablos en un grupo de hombres vestidos de manera estrafalaria y con ruidosos cencerros que distrajo a la multitud cuando la Virgen llevó al niño Jesús al templo para cumplir con el precepto judío. Según otra tradición, un pastor encontró enterrada una imagen de San Blas, desatando una pugna entre Almonacid del Marquesado y Puebla de Almenara que se resolvió cuando las mulas llevaron la imagen a Almonacid y los pastores comenzaron a hacer sonar sus cencerros en demostración de alegría.

El pueblo se ve preparado para la fiesta, luciendo engalanadas con carteles de La Candelaria y San Blas muchas de las fachadas de las casas, así como la iglesia. Todavía no hay mucha gente y es fácil el callejear tranquilamente para ver detalles del pueblo como la referencia al diablo y la Endiablada, donde se guardan los cencerros que se usarán después. Cerca, una curiosa fuente -dedicada a San Blas- que parece de pago. También se venden recuerdos de la fiesta. Poco a poco la concurrencia va aumentando, se acerca la hora, las 12, y van apareciendo los personajes protagonistas de la fiesta, que se va a celebrar según lo previsto, porque la lluvia amenazante va a respetar. Es agradable ver cómo la fiesta tiene asegurado el relevo generacional, pues aparecen niños y niñas con los trajes propios. Tras los bailes de las danzantas y el paso de los diablos, la iglesia se queda pequeña. 


 





Esta expresión cultural es un encuentro entre lo popular y lo sagrado, terminando por representar la devoción y el respeto hacia lo sagrado. Fusionando los datos sobre el origen, podría decirse que está asociado a la celebración de la Candelaria, en tiempos protohistóricos, uniéndose el culto a San Blas a finales de la Edad Media. Los cencerros y las danzas actuarían como elemento unificador de ambas festividades. Las fiestas están documentadas desde 1633.

El desarrollo de la fiesta sigue un protocolo bien marcado. El día 1 de febrero, los diablos piden permiso al alcalde -que ofrece rosquillas, magdalenas, anís, etc.- para comenzar la fiesta y, en el atrio de la iglesia, rezan por los hermanos difuntos. El día 2 los diablos recogen la torta de la Virgen -que se sorteará- y otros dulces antes de la procesión, el momento más vistoso. Sigue la misa y, al final, los diablos pasan a la iglesia, aunque pronto dejan el protagonismo a las danzantas y sus “dichos”. Por la tarde se realiza el lavado de cara de San Blas y la última vuelta al pueblo. El 3 de febrero los diablos recogen dinero para la hermandad y danzan dentro de la iglesia poco antes de la procesión en honor a San Blas, con el mismo recorrido que la de la Candelaria, aunque cambiando el gorro floral por la mitra episcopal. Sigue el ritual como el día anterior y por la tarde los diablos se despiden hasta el año próximo. El día 4, San Blasillo, es el protagonismo de las danzantas y sus “paloteos”.

Fotografía de Aristóbulo Martínez


Uno de los elementos destacados de la fiesta es la indumentaria.



Diablos: trajes diferentes -pero con unidad de conjunto- de llamativos colores, cencerros -normalmente, tres-, tocado -gorro con flores (La Candelaria), mitra roja (San Blas)-, porra, careta -en fotos antiguas se ven, ahora se ha perdido-. Para pertenecer a la hermandad de diablos se precisa ser varón e hijo del pueblo y aceptar el régimen interno.





Danzantas: falda de colores emparejados, enaguas, pololos, medias blancas con cintas rojas cruzadas, corpiño y mandil negros, alpargatas blancas adornadas, pañoleta blanca el día de la Candelaria y de negra el día de San Blas, castañuelas. Son diez jóvenes del pueblo y aparecieron en los años 80 del siglo XX, antes eran hombres.




Al abandonar el pueblo tras la fiesta, llega el recuerdo de que en el cercano pueblo El Hito también se celebra otra Endiablada, con un grupo de diablos vestidos con coloridos trajes y sombreros floreados -en cuyo centro aparece la imagen de la Virgen de la Encarnación, patrona-, que hacen sonar los cencerros colgados a la espalda. También aparecen los danzantes que, vestidos con su traje tradicional y al son de dulzaina y tambor, se mueven al compás de las castañuelas. Del mismo modo se recuerdan otras fiestas como la del Corpus Christi, Pecados y Danzantes, de Camuñas (Toledo), donde se han conservado las caretas, y el carnaval de Almiruete (Guadalajara), Botargas y Mascaritas, con representación femenina como en Almonacid.

lunes, 2 de junio de 2025

 Belmonte

Municipio de la provincia de Cuenca, con 1.769 habitantes (INE 2024), situado a 806 m de altitud en la Mancha Conquense, lo que determina su relieve llano con elevaciones aisladas. Los restos más antiguos son los de una iglesia visigótica, tal vez del siglo V, que aparecieron bajo el ábside de la Colegiata. Su nombre antiguo era Bellomonte. En 1294 aparece en el libro de cuentas del rey Sancho IV como uno de los pueblos en los que se recogió moneda para pagar a los caballeros que acompañaban a Don Juan Manuel a tierra de Murcia. En 1323 Don Juan Manuel (sobrino de Alfonso X) comenzó a construir las murallas y el antiguo alcázar. En 1361 recibió el privilegio de villazgo por Pedro I. En 1398, Enrique III la dio en señorío a Juan Fernández Pacheco. Juan Pacheco, primer marqués de Villena, ordenó construir el castillo y la colegiata en 1456. La época dorada duró hasta el siglo XVIII, quedando numerosos edificios. Hacia 1527 había nacido Fray Luis de León.


PATRIMONIO





Colegiata gótica de San Bartolomé, s XV. Destaca la sillería del coro, s. XV, tallada por Enrique Egas y procedente de la catedral de Cuenca, la primera tallada con imágenes en la Península. Órgano s XVIII.




 
Castillo. Gótico-mudéjar, s. XV, se inició en 1456 por Juan Pacheco, el probable arquitecto que inició fue Hanequin de Bruselas, que trabajó en la Colegiata, y las continuó Juan Guas, que trabajó para Pacheco en el monasterio del Parral en Segovia. Su estilo exterior es parecido al de Manzanares el Real (Madrid) y al de Mombeltrán (Ávila), obras de Juan Guas. Las obras debieron rematarse rápidamente en 1474 ante la inminencia de la guerra civil, cuando albergó al marqués Diego López Pacheco. En 1811 los franceses fusilaron en sus murallas al tío Camuñas y ocasionaron desperfectos.

Lo heredó la condesa de Teba, Eugenia de Montijo, que se convertiría en emperatriz de Francia al casarse con Napoleón III, quien lo mandó restaurar (exterior del patio de armas, escalera principal, chimeneas de yeso, techumbres) hacia 1857, terminando las obras con la caída del imperio francés en 1870. Fue monasterio de los dominicos franceses 1881-1885, y continuaron las restauraciones por el sobrino-nieto de la emperatriz, Duque de Peñaranda, Hernando Fitz-James Stuart y Falcó. En el siglo XX fue cárcel del Partido Judicial y academia para mandos del Frente de Juventudes, quedando semiabandonado y deteriorándose. Actualmente es propiedad de la casa ducal de Peñaranda y se terminó su rehabilitación.

Arquitectura.

Se concibió como fortaleza (preparado para adaptarlo al avance de la artillería) y palacio (residencia lujosa, ansias de poder, techumbres gótico-mudéjares). Su planta es única, “estructura atenazada”, construida sobre un triángulo equilátero (dos cuerpos en dos lados y la torre del homenaje en el otro) que se convierte en polígono de nueve lados con seis torres en los vértices (estrella de seis puntas) de unos 22 m de altura.

Alrededor hay una barrera artillera con tres puertas (del Campo, de la Villa, de los Peregrinos) y tres baluartes. Las troneras son de cruz y orbe abajo y de cruz y palo las superiores.

En el interior destacan las techumbres mudéjares de salones y galerías (capilla o sala de embajadores, bestiario medieval atribuido a Juan Guas).


 Musealización.



Las salas visitables son las que restauró Eugenia de Montijo. También es visitable el camino de ronda, con vistas sobre el pueblo, la torre del homenaje, el patio de armas y el calabozo.



 

Películas



Su magnífico aspecto ha aparecido en El Cid (1961), Las hijas del Cid (1962), El Señor de los Anillos (1978), El crimen de Cuenca (1979), Los señores del acero (1985), Juana la Loca (2001), El caballero Don Quijote (2002).



 




PUERTA DE ALMUDÍ

También llamada “la puerta del rollo” por haber estado situada allí la picota. Muestra un Cristo de mediados del siglo XX. Al lado está el antiguo pósito.




 



CASA DE LOS HINESTROSA

Casa señorial conocida como Casa de los Leones, siglos XVI-XVII, perteneciente originariamente a la noble familia de Los Hinestrosa, fundadores de la capilla de San Pedro y San Pablo en la Colegiata.


 




PUERTA DE SAN JUAN

Situada al norte de la población, se conserva la jamba y torreón de la derecha.


 



PUERTA DE LA ESTRELLA

Hace referencia a la existencia de una antigua judería fuera de la muralla en la que estaban obligados a vivir a los judíos. Sobre la misma se encuentra una estatua de “la Virgen de la Estrella”. También llamada Puerta de Toledo o de Monreal. 




PALACIO DEL INFANTE DON JUAN MANUEL

Alcázar Viejo de Belmonte

 



CASA PÓSITO

Lugar destinado para acopio de granos, principalmente de trigo, para prestarlos a los labradores y vecinos durante los meses de dificultades. Actualmente es de propiedad privada.


 



CASA SEÑORIAL DE LOS BAILLO

Casa típica castellana de grandes dimensiones y amplios ventanales, constituida por dos plantas distribuidas en torno a un patio castellano, cuadrado y de columnas, además de cueva o sótano y cámaras. 


ANTIGUO CORRAL DE COMEDIAS

Durante los siglos XVI y XVII, se llamó corral de comedias a un modelo de teatro público instalado al descubierto en los patios y corrales interiores que separaban los edificios de vecinos en las principales ciudades españolas. Las representaciones se hacían por la tarde hasta la puesta de sol. Los corrales de comedias carecían de techo y solo un toldo protegía a los espectadores del agua o del sol.

 

MURALLA

Construida en el siglo XV, conserva en perfecto estado los lienzos que bajan del castillo hasta la población. El recinto contaba con cinco puertas que se abrían a lo largo del recinto amurallado, tres de las cuales se siguen utilizando como acceso a la ciudad. Estas puertas son la de San Juan al norte, la Puerta de Chinchilla al sur, la Puerta del Almudí o del Rollo, la Puerta de Toledo o de Monreal y la Puerta Nueva al oeste.



PUERTA DE LA CHINCHILLA

La más monumental de todas con dos torreones almenados. Por ella entrarían los Reyes Católicos en 1488 cuando se dirigían al castillo.

 

 

lunes, 19 de mayo de 2025

Segóbriga

El parque arqueológico de Segóbriga es un yacimiento celtíbero y romano situado en torno al cerro de Cabeza de Griego, en la localidad de Saelices (Cuenca). La toponimia parece derivar de la lengua celta indoeuropea, celtibérica, con el significado de “victoria” (sego, como en Segovia, Segorbe, Segontia) y “ciudad, fortaleza” (-briga, muy común), por lo que vendría a significar “Ciudad de la victoria”.

Inicialmente pudo ser un castro celtibérico defendido por el río Cigüela. El geógrafo griego Estrabón dio las primeras noticias y lo ubicó en plena Celtiberia. En el 146 a.C. se registró el ataque de Viriato contra la ciudad. Plinio indicó que al convento jurídico de Caesar Augusta pertenecían los ercavicenses (ciudad de Ercávica), por lo que Segóbriga, ciudad estipendiaria, sería el límite entre celtíberos y carpetanos. También mencionó la explotación del lapis specularis cerca de Segóbriga. Fue conquistada por Roma a principios del siglo II a.C. en las guerras celtíberas y, tras las guerras de Sertorio, 80-72 a.C., pasó a controlar esta parte de la Meseta. Hacia el año 12 a.C., en tiempos de Augusto, dejó de ser ciudad estipendiaria, que pagaba tributo a Roma, y fue promocionada a municipium, con un gran auge económico y un gran programa de construcciones monumentales que finalizaría en época flavia, hacia el 80. De esa época es la emisión de moneda en su ceca y parte de la muralla.

El final de la actividad extractiva significó la decadencia de Segóbriga. Ya en el siglo IV comenzó el expolio de los materiales constructivos de los grandes edificios públicos; en el siglo V el foro estaba ocupado por viviendas y talleres que reaprovechaban las antiguas construcciones; desde el siglo VI fue cabeza de obispado visigodo, al igual que Ercávica, prosiguiendo sus noticias hasta finales del siglo VII; desde el siglo VIII fue un pequeño centro rural, conocido en el siglo XIII como Cabeza de Griego. La repoblación se realizó en Saelices, junto a la fuente que nutría el acueducto que abasteció a Segóbriga, que pasó a llamarse Cabeza del Griego. Las ruinas sirvieron de cantera para el convento-fortaleza de Uclés y se sumió en un paulatino abandono. Actualmente, el sendero GR 163, El cristal de Hispania, recorre la ruta del lapis specularis. 






La visita comienza en el Centro de Interpretación, que es el acceso y que contiene mapas, esculturas, mosaicos, objetos, etc. Desde aquí, un camino conduce a la antigua ciudad y a sus monumentos.







ANFITEATRO.

Construido entre los siglos I y II d.C., época de Vespasiano, frente al teatro, flanqueando ambos la entrada principal, era el mayor edificio. Tenía capacidad para unos 5.500 espectadores. Su forma era elíptica irregular, medía 75 m de largo y la arena 40 x 34 m limitando por un alto pódium de seguridad con el graderío. Un pasillo cubierto unía las puertas y las habitaciones para las fieras. El lado sur estaba parcialmente excavado en roca, y el norte edificado con muros de cantería hasta más de 18 m de altura. El graderío estaba dividido en doce sectores por escaleras transversales que comunicaban con las puertas. Estaba dividido horizontalmente por un muro, balteus, que separaba por clases sociales. Los asientos inferiores eran de piedra, los superiores de madera.

Comparación. El de Mérida es de finales del siglo I a.C, sus medidas son 126 x 102 m y 64 x 41m la arena, con14.000 personas de capacidad.


TEATRO

Construcción iniciada en época de Tiberio y que se inauguró en tiempos de Vespasiano, hacia el 78 (inscripción). Graderío o cavea dividido en tres partes, la superior se apoyaba en la muralla sobre corredor abovedado bajo el que corría una calle. Conserva la orchestra semicircular con tres escalones para las autoridades y espacio para los músicos. La scaena era de madera sobre pilares de piedra tras la que se alzaba una escena monumental con columnas y esculturas, presidida por la diosa Roma. Podía albergar más de 2.000 espectadores.

Comparación. El de Mérida es de finales del siglo I a.C., y tenía una capacidad de unos 6.000 espectadores.



MURALLA Y PUERTA PRINCIPAL.

Muralla de 1.300 m construida hacia el 50 a.C. Disposición de puertas condicionada por la topografía del cerro, estructura acodada y orientación a los puntos cardinales: la norte junto a las termas del teatro, basamento de hormigón sobre el que se dispusieron sillares, época tardoaugustea como acceso monumental al foro al ser municipio, bajo ella pasan las cloacas.

CRIPTOPÓRTICO DEL FORO

Al estar la ciudad en un cerro se debieron realizar aterrazamientos y subestructuras para elevar el terreno. Uno de los criptopórticos es el del foro, de la época de Augusto, que constituía un cimiento de doble galería porticada para llegar hasta el nivel de la plaza. Es construcción en dos naves, con siete pilares de sillería de 4,5 m de altura. Acceso desde el kardo maximus. Uso de tabularium o archivo, o almacén. 


TERMAS DEL TEATRO

Entre el teatro y una calle este-oeste junto a la muralla norte, 350 m2, construidas en la segunda mitad s I a.C. Tenía sala para cambiarse de ropa con sus taquillas, sauna seca circular con pila de agua fría, sala con bañera de agua caliente con hypocaustum debajo. Junto a la puerta de la muralla estaban las letrinas con un canalillo de desagüe.

 

BASÍLICA DEL FORO

Situada en el lado oriental del foro, era basílica civil dedicada a las operaciones comerciales y para que los magistrados administrasen justicia. Era uno de los edificios más grandes, edificado en los años 15-10 a.C. Tenía tres naves con pórtico columnado alrededorf de la cella (perístasis) de 12 x 4 columnas corintias, y dos templetes en los extremos de su lado mayor dedicado a los emperadores julioclaudios y su familia. El piso superior estaba cubierto sobre la columnata central. La fachada abría a la plaza del foro por once puertas, con tramos de escaleras independientes separados por pedestales de estatuas ecuestres.


FORO.

Era el centro cívico y tenía planta cuadrangular. Era una plaza rodeada de doble galería porticada por tres lados y presidida por la basílica al este y el templo al oeste. La curia, reuniones del senado local, se celebraba al sur del pórtico meridional, junto a las tabernae con funciones comerciales en su fase inicial. Estaba construido hacia el 15 a.C., época de Augusto.




AULA BASILICAL

De tiempos de Vespasiano, se dedicaba a las transacciones comerciales del lapis specularis. Era lugar bien comunicado en el centro de la ciudad, con acceso directo desde calle principal por una escalinata. Tenía tres naves sostenidas por 10 columnas corintias. La nave central era más ancha y terminaba en un gran ábside con acceso por tres escalones. Fue de uso privado en época visigoda y altomedieval.

 

TERMAS MONUMENTALES.

Edificadas en el siglo I, era el conjunto de baños más grande de la ciudad. El acceso era por calle escalonada, llegando a un patio rectangular descubierto con columnas, la palestra, lugar de reunión, zona de ejercicios y preparación para el baño. Dos puertas laterales daban acceso al vestuario o apodyterium con piscina en el centro. Tenía frigidarium, tepidarium, caldarium y laconicum (sauna seca, bajo la ermita). Al norte estaban las  habitaciones de servicio como leñeras y hornos.




CASA DEL PROCURADOR MINERO.

Una inscripción en las termas monumentales documenta la presencia de este funcionario estatal, aunque es a inicios del siglo III, cuando ya había cesado la producción para la exportación. Se sitúa junto a las termas monumentales y cuenta con tres estancias, una religiosa (altar a Zeus Megistos), otra con mosaico, la tercera banco corrido adosado a muro quizá cocina.

 

Todas los edificios anteriores se encontraban en la ciudad propiamente dicha, aunque el anfiteatro y el teatro estaban al lado pero por fuera de la muralla. Algo más lejos, extramuros, pero a corta distancia, estaban estas otras construcciones.



ACUEDUCTO.

Recogía las aguas subterráneas del acuífero de Fuente la Mar en Saelices, donde está el inicio. Aquí confluían cuatro minas de captación, dos al principio y dos al final de la larga galería subterránea tallada en la roca, de 225 m de longitud. El agua llegaba por specus o canal de hormigón en cuyo interior iba la tubería de plomo, ded más de cuatro kilómetros. El abastecimiento se destinaba a los conjuntos termales y a las fuentes donde la población tomaba el agua para uso doméstico. Algunas viviendas tenían cisternas.


CIRCO.

Es de mediados del siglo II y se utilizaba para carreras de carros. Tenía seis  cárceres o cuadras de salida simultánea, graderíos laterales incluyendo tribunas principales en sillería, la tribuna de autoridades en el meridional y la de los jueces en el septentrional. Falta el hemiciclo de cierre por el este y la barrera central. No está concluido, aunque se celebraron carreras. La pista mide 400 x 74 m. 


NECRÓPOLIS ROMANA BAJO EL CIRCO.

De los siglos I y mediados del II, fue desmantelada por la construcción del circo. La incineración se realizabacon urnas de cerámica, tras una planificación previa en parcelas funerarias a ambos lados de la vía funeraria principal y en caminos secundarios. Había monumentos funerarios y se han encontrado inscripciones, estelas, que indican el uso por esclavos y libertos, muchos inmigrantes de origen griego. Una de ellas es la estela funeraria dedicada a la esclava Iucunda, que murió a los 16 años. La parte superior, de cabecera semicircular, contiene la representación escultórica de la difunta, sentada y tañendo una cítara. La inscripción funeraria se sitúa en el interior de una cartela limitada por molduras.

 

BASÍLICA DE CABEZA DE GRIEGO.

Descubierta en el siglo XVIII, sólo se conservan placas de cancel y un capitel corintio (procedente de otra basílica casi en lo alto del cerro, siglo VII), debido al expolio para la construcción del monasterio de Uclés. Era un monumento importante, con medidas 48 x 26 m, el mayor visigodo. Inicialmente fue un mausoleo del siglo V, con dos plantas. En el siglo VI se convirtió en basílica al añadirse tres naves, separadas por dos filas de diez columnas unidas por dinteles, y compartimentos laterales. El suelo estaba a la altura de la cripta y la cabecera a mayor altura. Fue el primer intento claro de modificación de la planta basilical clásica a base de añadir un transepto o seudocrucero, lo que llevará a las iglesias cruciformes del siglo VII. Tenía ábside en la cabecera y cripta. Estaba edificada en sillares grandes, con decoración de estucos tallados. Contenía tumbas de obispos, como el sarcófago de Sefronio, muerto en el 600. 




NECRÓPOLIS TARDOANTIGUA.

Alrededor de la basílica visigoda, primera mitad del siglo V, asociada a alguna personalidad local, se extendió un área funeraria. La inhumación se realizaba boca arriba y con la cabeza hacia el oeste para dirigir los rostros a la salida del sol, en ataúdes de madera colocados en el interior de fosas delimitadas y cubiertas con losas de piedra. En esta zona se ha encontrado alguna tumba musulmana.