Peropalo2
La magnífica fiesta del carnaval de Villanueva de la
Vera, Cáceres, está dedicada a un personaje singular, el Peropalo. En la página
web se explica que no es conocido el origen de este personaje, indicándose
posibilidades como un
guerrillero de la época de la Reconquista, un
malhechor
procedente de los montes de Asturias,
hombre potentado bien dotado para seducir
a las mujeres, un
judío que vivía en la Sierra de Gredos huido de la justicia o
cobrador de impuestos. Estos personajes podrían corresponder a distintas
épocas, y, con ayuda de la IA, podemos recrear distintas idealizaciones.
La etnografía y la antropología han buscado orígenes más
antiguos a este tipo de fiestas. José Luis Rodríguez Plasencia (De ritos y
mitos agrarios) explica que “
deben considerarse como una derivación del
proceso agrícola que surgió con el sedentarismo hacia el 8500 a.C. en Oriente
Próximo … de las ceremonias y los rituales relacionados con la agricultura y la
ganadería semejantes a aquellos que los hombres paleolíticos llevaron a cabo en
las cuevas-santuarios … rituales primitivos de carácter mágico destinados a
lograr la multiplicación de los ganados y a obtener cosechas abundantes, y a
corresponder de forma agradecida a los dioses por los beneficios recibidos;
rituales que la misma Iglesia católica adoptó en algunas de sus ceremonias,
tales como la bendición de los campos o de los animales en determinados
momentos del calendario”.
En estos ritos aparecen de forma recurrente los frutos de
la agricultura, los ganados, el fuego, etc. El autor citado indica algunas de
estas fiestas que se celebraban en lugares extremeños. En Torre de Don Miguel,
sierra de Gata cacereña, se lanzaban esteras o capazos encendidos -fiesta del
capazo- la noche del sábado siguiente al Domingo de Pascua de Resurrección, a
un roble clavado junto a la iglesia, y mientras ardía, las mujeres danzaban
alrededor.
Las solsticiales noches de San Juan eran propicias para
las hogueras, que tenían un fin mágico, ayudar al sol en su recorrido para
beneficio y protección de cosechas y rebaños. En Almoharín, Cáceres, se ofrecía
la fiesta de la maza, en la que se quemaba un eje de la rueda de un carro, la
maza.
La cercanía de la
primavera hacía aparecer al oso -baile del oso y de la osa en zonas pirenaicas
durante el carnaval-. En Las Hurdes cacereñas, valle del Alagón, en
Montehermoso salía una vaca pendona -un mozo cubierto con una manta y embutido
en un armazón de madera con cuernos y cencerro- y un oso.
En localidades
extremeñas, en pueblos próximos al Tajo, colocaban un muñeco – “el muerto”-,
confeccionado con las últimas gavillas, en la parte alta del último carro de la
recolección para que las espigas no quedaran vanas.
En Guijo de Coria,
se colocaba en el último carro de la recolección una gran rama de encina a modo
de bandera. Al llegar a la era, otros retaban al portador - “luchar la
bandera”- y el que ganaba se la quedaba. Sus espigas no quedarían vanas.
En Baños de
Montemayor se daba la costumbre de portar ramos al terminar en primavera el
laboreo de las viñas - fiesta del ramo -, llevándolo como estandarte y otros
seguían con la azada al hombro y cantando.
En Casar de Cáceres
se portaban ramos adornados con cintas y roscas u otros dulces - ceremonia del
ramo de ánimas -, mezcla de tradición religiosa de ánimas -culto a los muertos-
con la alegría de la recogida de la cosecha.
En Jarilla, Segura
de Toro, Casas del Monte y otros pueblos del partido de Hervás, llevaban a
bendecir las vástigas de olivo más grandes y las hincaban en tierra en los
linares, para que el lino creciera en ese tamaño.
En la antigua
Europa, los sacrificios humanos fueron sustituidos por los de animales como
personificación del espíritu del grano. Era una herencia celta. Más tarde
fueron sustituidos por la quema de muñecos o peleles como en Olivenza,
Alconchel, Almendralejo, todas en Badajoz.
En la fiesta del
Peropalo perdura poco de todo esto, habiendo derivado hacia los robos y delitos
sexuales como conformadores de la personalidad del protagonista.
En el imaginario popular, el Peropalo sería la
encarnación del mal, un enemigo al que había que perseguir y eliminar.
La sentencia que lo condena en el pueblo es muy curiosa:
CONSIDERANDO: Que es Pero Palo
un mal bicho, cobarde e indino,
usurero, violador y mu malo
que se comió to el rabo del cochino.
VISTA: Su bravata con fatiga
desde siempre y en el albor
todos gritan con clamor, y
dado que la ley lo castiga.
FALLAMOS: Que se pongan
en la entrepierna del bribón
un puñao de meñas y ortigas
hasta que muera del picor.
Podrían proponerse
otras variaciones sobre estos versos teniendo en cuenta versiones veratas, más
dialectales y con léxico popular, manteniendo el tono burlesco ritual y un
ritmo pensado para el recitado. El verso octosílabo, con rima consonante, puede
tener alguna versión de registro más culto, con un léxico más elevado e incluso
un tono jurídico-literario, con versión jurídica del Siglo de Oro y sintaxis de
una ejecutoria del siglo XVII.
Sobre la primera
estrofa:
El primer verso quedaría fijo: CONSIDERANDO: Que es Pero Palo.
El segundo verso podría mantener la rima original (un mal bicho,
torpe e indino,/ un sujeto ruin y dañino, / un tunante mu ladino, / un mal
bicho, flojo e indino, / un zanguango mu ladino, / un bellaco de mal sino, / un
perdío mu cansino, / un mal bicho, ruin e indino, / un esaborío cansino, / un
malaje mu ladino, / un tunante mu dañino, / un bellaco mu ladino, / un
zascandil del contino, / un perdío mu cochino, / un sujeto vil e indigno, / sujeto
vil e indigno, / delincuente fementido, / malhechor de ruin destino,) o puede
cambiarse ( un grandísimo cochambroso, / un perdío mu cochambroso, / un
réprobo contumaz, / reo infame y contumaz,).
El tercer verso tiene menos variantes al tener
que rimar con Pero Palo: fullero, pendón y mu malo / embustero, flojo y mu
malo / trapacero, ruin y mu malo / holgazán, marrano y mu malo / usurero, golfo
y mu malo / embustero, ruin y mu malo / fullero, marrán y mu malo / trapacero,
sucio y mu malo / zanguango, flojo y mu malo / golfante, torpe y mu malo /
esaborío, ruin y mu malo / marrullero, flojo y mu malo / perverso, artero y muy
malo / malaje, bronco y mu malo / fraudulento, torpe y malo / falaz, impío y
muy malo / engañoso, torvo y malo / perverso, aleve y muy malo / alevoso,
infiel y malo / engañoso, torvo y malo.
El cuarto verso debe estar en relación con la
rima del segundo: (que se bebió to el vino fino. / que se comió to’l
cochino. / que sisó to’l vino fino. / que engañó hasta al vecino. / que
s’escapó del camino. / que se zampó to’l cochino. / que s’anduvo de camino. /
que sisó pan y tocino. / que s’esconde del vecino. / que no respeta camino. /
de proceder corrompido. / que agravió al noble vecino. / que agravió al buen
vecino.), (que dejó al pueblo rabioso), (falto de honor y de paz).
Segunda estrofa:
El primer verso, a
diferencia de la primera estrofa, puede tener variaciones: VISTA: Su
traza enemiga / Su lengua enemiga / Su fama enemiga / Su maña enemiga / Su mala
fatiga / Su negra fatiga / Su ruin artimaña / Su mala calaña / Su infame porfía
/ Su torva osadía / Su inicua porfía / Su culpa tardía / Su culpa notoria / Su
causa probada / Su fama y memoria / La pública voz / Su culpa probada / La
causa presente.
Segundo verso: desde siempre y con rencor, / que no calla ni al temblor, /
que levanta gran clamor, / que provoca gran rumor, / dende siempre da pavor, /
desde antiguo y con furor, / dende siempre y con rencor, / que no calla ni al
tambor, / dende antaño y con rencor, / que no afloja ni al calor, / que pregona
el acusador, / que publica el acusador, / por voz y público clamor, / que lo
acusa con rigor, / y el común acusador, / por voz y público clamor, / y el
notorio acusador.
Tercer verso: todos gritan con clamor, y /
todos claman con furor, y / toos braman con clamor, y / toos claman con rencor,
y.
El cuarto verso podría quedar también fijo, si se quiere enfatizar esa
situación: dado que la ley lo castiga.
Tercera estrofa:
Esta estrofa resume la condena y puede quedar
fija, aunque podría variar algo el último verso: pa que reviente’l picor. /
hasta que brame’l dolor. / pa que escueza’l picor. / hasta que arda’l picor. /
hasta que ceda al picor. / hasta que venza el picor. / hasta que venza el
picor. / hasta que rinda el picor.
También podría añadirse otra estrofa mandataria,
de este tenor:
MANDAMOS se cumpla y ejecute / sin réplica ni
dilación, / so pena de desacato /y de incurrir en rigor.
Y MANDAMOS a la justicia / lo haga luego sin
temor, /guardando forma de derecho / como es uso y es razón.
ASÍ LO PRONUNCIAMOS, /mandamos y firmamos nos, /para
que tenga cumplido efecto / con justicia
y con rigor.