Electra
El nombre, que proviene del griego antiguo Elektra, con significado de “ámbar”, “brillo”, “la brillante”, estaba asociado con su belleza y luminosidad y da idea de electricidad estática producida al frotar el ámbar, como símbolo de la intensidad emocional y la agitación que caracteriza la historia. En la mitología griega no era una diosa, sino una figura humana, una heroína mortal que desempeña un papel importante en los mitos. Era hija de los reyes Agamenón y Clitemnestra y es conocida por ayudar a su hermano Orestes a vengar la muerte de su padre, que había sido asesinado por su madre y su amante. Diversas obras explican la leyenda, con alguna variante, pero el mito trasciende la literatura antigua para influir en la psicología moderna a través del Complejo de Electra descrito por Carl Jung, concepto psicológico para describir la atracción inconsciente de una niña hacia su padre y la rivalidad correspondiente hacia su madre. Jung desarrolló esta teoría como contrapartida femenina al Complejo de Edipo freudiano.![]() |
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La mitología griega cuenta la historia trágica de Agamenón, rey que dirigió las fuerzas griegas en la guerra de Troya, para lo que tuvo que sacrificar a su hija Ifigenia a los dioses para que hubiera viento y buen tiempo en el viaje. Mientras estaba en Troya, Clitemnestra inició un romance con Egisto, primo del rey (Odisea).
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Al volver Agamenón, trajo consigo a Casandra, princesa troyana, como su concubina.
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La reina, que ya estaba enfadada por lo de Ifigenia, conspiró con Egisto para asesinarlo. Hay distintas versiones sobre quién asesinó realmente al rey: Esquilo menciona que fue Clitemnestra mientras estaba en el baño. Orestes se salvó huyendo de Micenas y años después regresaría para tomar venganza.
Climemnestra y Egisto a punto de matar a Agamenón. Por
Pierre Narciso Guerin. Museo del Louvre
Clitemnestra después de matar a Agamenón (óleo sobre tela de John Collier, 1882).
Electra en la tumba de Agamenón (c. 1869) de Frederic Leighton. Combina elementos del romanticismo y del neoclasicismo, además de la tradición clásica. Se caracteriza por su realismo en la representación de las emociones humanas, por su composición dramática y el uso de colores oscuros para transmitir la intensidad emocional de la escena.
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| Electra en la tumba de Agamenon. Imagen generada por IA |
Los autores clásicos que han tratado el tema son Esquilo (525-456 a.n.e.) con su Orestíada (458 a.n.e.) que comprende Agamenón, Las coéforas y Las Euménides; Sófocles (496-405 a.n.e.) en su Electra (418-410 a.n.e.); y Eurípides (484/480-406 a.n.e.) con su Electra (417 a.n.e.).
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| Orestes llega a la tumbra de Agamenón. Imagen generada por IA |
Sófocles, en Electra (418-410 a.n.e.), examina temas como la venganza, la lealtad y la responsabilidad, ofreciendo una profunda reflexión sobre la naturaleza humana y la relación entre padres e hijos.
Los otros hijos, Orestes, Electra y Crisótemis, han sufrido suertes diversas. Las dos hermanas siguen viviendo en Micenas, Crisótemis en el palacio, sin expectativas de futuro; Electra en una choza apartada de la mansión real. En la versión de Sófocles, Orestes llega a Micenas, acompañado por Pílades y un antiguo pedagogo, para vengarse del asesino de su padre Agamenón, obedeciendo al oráculo délfico.
Electra recibiendo las cenizas de su hermano, Orestes,
por Juan Baptiste Joseph Picar.
Egisto creyendo haber descubierto el cuerpo de Orestes
por Charles Auguste Berghe
Ideas principales: venganza y justicia, conflictos familiares, papel del destino y los dioses, fuerza y resistencia femenina, dilemas morales.
Estilo: alto grado de dramatismo y tensión emocional.
Lenguaje elevado, lleno de metáforas y símbolos, lo que le confiere solemnidad
y profundidad.
Orestes asesinando a Clitemnestra por Bernardo Mei
Después de matar a
su marido, Agamenón, Clitemnestra entrega su hija Electra a un campesino para
evitar que tenga ella descendencia noble con derecho a reclamar el trono.
Electra vive con el campesino, pero éste la respeta. Llegan Orestes y Pílades,
que tratan de averiguar si Electra está dispuesta a la venganza. Tras matar a
su madre tienen remordimientos. Electra es obligada a casarse con Pílades y
Orestes es desterrado y sometido a juicio.
El tema ya había
sido desarrollado por Esquilo y Sófocles, por lo que Eurípides trata de darle
lógica mediante la ausencia de los dioses. Los asesinos comprenden la magnitud
de su crimen, que deben expiar. Es una tragedia de dolor y sufrimiento, de
importante conflicto moral: Clitemnestra debe expiar su crimen con la muerte,
pero eso no justifica el matricidio.
El parricidio, que aparece en las cosmogonías
Urano-Cronos-Zeus, era muy grave para los griegos. En un régimen fundado en el
patriarcado, el matricidio era apenas menos grave, y los trágicos lo tratan con
horror. La imagen de un hijo matando de forma deliberada a la madre, sólo se
admitía en el caso de que la muerte fuera ordenada por el padre o por un dios.
La venganza tuvo consecuencias. Orestes había violado el principio sagrado de la hospitalidad al matar a Egisto y el asesinato de Clitemnestra se debió más a la incitación de Electra que a su propia voluntad. Fue atormentado por las Erinias, diosas de la venganza y la ira, hasta que fue juzgado por la corte de los dioses en Delfos, donde Apolo dictó sentencia a su favor y las Erinias dejaron de molestarle.
Orestes perseguido por las Furias, por John Singer Sargent
El defecto trágico de Electra reside en su incapacidad para superar el dolor y la ira por la muerte de su padre, lo que la convierte en prisionera de su propia sed de venganza. Este rasgo, “hamartia” en la tragedia griega, define su destino y la conduce hacia la catástrofe de forma inexorable.
Orestes siendo perseguido por las "Furias" pintado por Bouguerau
Las obras clásicas cuyos argumentos se basan en este mito son Electra de Sófocles, Las coéforas de Esquilo y Electra de Eurípides. Obras modernas son A Electra le sienta bien el luto de Eugene O´Neil (1931), Las moscas de Jean Paul Sartre (1947) y Electra o La caída de las máscaras de Marguerite Yourcenar (1954).
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Crátera de Orestes y
Electra, pintor Python, 340-330 a.C., Paestum (Italia), cerámica técnica de
figuras rojas, arcilla.
La escena representada es el encuentro de Orestes y
Electra en la tumba de Agamenón. Se ilustra aquí el encuentro narrado por
Esquilo en su obra dramática, Las Coéforas, segunda parte de su trilogía La
Orestiada. Hallamos a Electra sentada en los escalones de la tumba de su padre
Agamenón, sumida en la tristeza y en actitud de desesperanza. Su hermano,
Orestes, se acerca a la tumba y habla con la joven. Lleva en las manos unas
cintas con ofrenda funeraria. Una furia, espíritu de la venganza, asiste a la
escena.
Elektra, 2023, Karine Langevin, técnica mixta, resina, 50 x 40 cm, pintura sobre lienzo
En la literatura universal, Electra es uno de los caracteres mejor perfilados, uno de los personajes más estudiados. El rasgo que mejor la define es su sed de venganza. Su vida carece de sentido desde que su padre, Agamenón, fuera asesinado. Esta versión del mito, obra de Juan Guerrero Zamora, en el Festival de Teatro Clásico de Mérida 2026, trata de ser actual, trasladando la acción y el conflicto a un cortijo andaluz, con personajes cercanos a nosotros. El coro formado por bailaoras y bailaores permite la creación de un espectáculo completo, en el que la acción dramática se ve complementada, de forma significativa, por el cante y el baile.
Fotografías de la prensa regional.




































































