viernes, 15 de mayo de 2020

Color amarillo

El color y su simbología tienen una interpretación múltiple. Una de estas interpretaciones puede considerarse universal y está ligada a la naturaleza (amarillo-sol, luz, calor, seguridad; azul-cielo, agua; verde-plantas, árboles; marrón-tierra). Otra interpretación depende del contexto y podría ser diferente en cada cultura (blanco-muerte en la India, el alma pura del difunto se va con dios; negro-muerte en Occidente, visión pesimista, lo vemos como una pérdida. Rojo-sangre, peligro, urgencia, en un hospital; rojo-amor, pasión). También existe una interpretación puramente personal según los recuerdos y las experiencias de cada uno.

El enlace http://artsandculture.googlle.com/color nos remite a una extraordinaria actividad que permite el acceso a una gran serie de pinturas según sea el color predominante, el que más destaque, etc. Comenzamos la serie por el color amarillo, primordial para el hinduismo, que es un color primario, cálido –asociado al sol-, muy brillante, que tiene mucha luz y es muy visible por lo que se hace notar muy bien (utilización en chalecos, taxis, autobuses escolares, etc). Es el color de la alegría, la juventud, la diversión, el optimismo y la felicidad, que mejora el estado de ánimo y nos lleva a encarar el futuro y a tomar decisiones. En su parte negativa se le asocia con la debilidad, envidia, locura (en Rusia la casa amarilla se asocia con un manicomio), cobardía, miedo, engaño y traición.

Gustav Klimt, El beso, 1908-1909, 180x180 cm., óleo sobre lienzo.
Una de las obras más populares de este pintor. Apareció por primera vez en la exposición de arte Kunstschau y fue comprado por el Ministerio, que lo aseguró para el Estado. Representa la culminación de la fase conocida como la “Época Dorada”, en la que el artista creó un desconcertante programa ornamental que giraba en torno al misterio de la existencia, el amor y la realización a través del arte. La inspiración le vino en 1903 en un viaje a Ravenna para ver los mosaicos bizantinos. También contiene elementos de otras épocas culturales, como de la mitología egipcia antigua, aunque no es suficiente leer los adornos como símbolos enraizados en la tradición, sino que tiene referencias al amor personal y a la exploración del arte del escultor Auguste Rodin.

Vincent van Gogh, Los girasoles, 1889, 73x95 cm.
Esta famosísima pintura fue hecha en Arles, sur de Francia. En total hizo cinco grandes lienzos con girasoles en un florero, con tres tonos de amarillo, demostrando que era posible crear una imagen con numerosas variaciones de un solo color, sin pérdida de elocuencia. Estas pinturas, según el autor, comunicaban gratitud. Su amigo Paul Gauguin fue a vivir con él un tiempo a la Casa Amarilla y Vincent los colgó en su habitación. 






Vincent van Gogh, Campo de trigo con un segador, 1889, Saint-Rémy-de-Provence, Francia.
Representa a un segador en un campo de trigo bañado por el sol y fue pintado en un pequeño pueblo cerda de Arles. Van Gogh había ingresado en un hospital a raíz de varias crisis mentales. El autor comentó sobre la obra: “Un segador, el estudio es todo amarillo, terriblemente denso, pero el tema era hermoso y simple. Entonces vi al Segador, una figura vaga que lucha como un demonio en el calor del día para llegar al final de su trabajo, y entonces vi la imagen de la muerte en él, en este sentido que la humanidad sería el trigo que se estaba cosechando (…) Pero en esta muerte, nada triste, tiene lugar a plena luz del día con un sol que inunda todo con una luz de oro fino”.

Anna Ancher, Cosechadores, 1905, 56,2x43,4 cm.
Anna Ancher, impulsora del impresionismo en Dinamarca. Los cosechadores están presentes en un sentido muy concreto y es el hombre el que lleva la guadaña, símbolo de la división tradicional del trabajo. El trabajo agrícola era de gran importancia cultural en la zona de Jutlandia, como se transmite con la solemnidad con la que desfilan el hombre y las dos mujeres. La pintura se divide en dos mitades casi iguales que sólo se ven interrumpidas por el movimiento de los cosechadores, en dirección contraria a la dirección de lectura, de izquierda a derecha. La composición adquiere una calidad casi de friso, en el que se trabajan intensamente los efectos de luz y sombra y los contrastes complementarios azul y amarillo, colores frío y cálido. Los simbolismos se refieren a la fertilidad de los campos y a la muerte (guadaña). Así se contrapone vida y muerte.

Frederic Remington. Indios simulando un búfalo, 1908, Estados Unidos, 1.019x684cm.
Vivió en varios lugares y tuvo varios trabajos, pero su infancia cazando y cabalgando y su primer viaje al oeste, donde vio las grandes praderas, el ganado pastando en libertad, la rápida disminución de los rebaños de búfalos, etc., le llevaron a presentar ilustraciones relativas a esa zona por las que se hizo famoso. Presentó la vida del Oeste de Estados Unidos antes de que desapareciera la tradición en la frontera con el avance de la civilización. Fue corresponsal de la revista Harper´s  Weekly en la guerra contra Jerónimo haciendo muchas fotos y dibujando muchos bocetos que le servirían para la creación de sus pinturas más adelante.







Frederic Remington, Desmontado, 1905-1906, 130,2x76,8 cm. 

Arthur Streeton, En Templestowe, 1889, Victoria, Australia.
Durante la sequía del verano de 1889, visitó el lugar donde Louis Buvelot había pintado "Tarde de verano, Templestowe". Vivía en otro lugar, pero fue el interés por esa imagen lo que le hizo ir y pintar un pequeño lienzo que representa una vista hacia el este a lo largo de Templestowe Road. Las vacas pastan a la izquierda y detrás destaca un edificio de color claro, Finns Upper Yarra Hotel. 


Max Kurzweil, Mujer con vestido amarillo, 1899, 171,5x171,5 cm., óleo sobre lienzo.
El clima artístico de Viena, regido por la conservadora Academia de Bellas Artes, cambió a finales del siglo XIX experimentando una radical transformación que señaló el nacimiento del art nouveau. Tras charlas y reuniones en cafés y clubes, se produjo una secesión encabezada por Gustav Klimt. En este cuadro, Matha, la esposa de Max Kurzweil, mira al espectador con una pose lánguida y estilizada, que ilustra el nuevo código estético del art nouveau, que tomó prestadas de la era barroca potentes curvas y líneas fluidas. La butaca está cubierta por una tela verde decorativa, precursora de la obsesión por el diseño ornamental.


William Henry Margetson, El mar tiene sus perlas, 1897, 132,3 cm de diámetro.
El éxito de esta obra se basa, en parte, en el marco, que participa en la pintura de manera tan constructiva como la figura doblada y la playa ondulada, cierra la composición abierta y se hace eco del tema costero con el círculo de cangrejos tallados en bajo relieve. El vestido evoca el antigua pasado clásico más que la Inglaterra victoriana tardía, y la aplicación bastante seca de pigmento hace  eco de la técnica del fresco romano. 





Joyn Singer Sargent, Gaseados, 1919, Le Bac-du-Sud, Somme, Francia, 6.111x2.310 mm.
La escena es el resultado de un ataque con gas mostaza en el frente occidental en agosto de 1918, durante la Primera Guerra Mundial. Este gas era un arma indiscriminada que causaba quemaduras generalizadas y afectaba a los ojos. Las víctimas, sin ropa protectora, se alinean con idea de rutina y nos atraen con sus relaciones táctiles y con la impresión de sufrimiento. El autor quedó muy impresionado por lo que vio en muchos casos y se puso a tomar notas, que le sirvieron al ser comisionado por el gobierno británico para contribuir con la pintura central para un Salón de Recuerdos para la Primera Guerra Mundial.

Joseph Mallord William Turner, Glaucus y Scylla, 1841, 78,3x77,5 cm.
Turner dominó la pintura de paisajes británica durante la primera mitad del siglo XIX, cuando el paisaje ganó reconocimiento como categoría importante del arte moderno. Imitando a su ídolo, el pintor paisajista histórico francés del siglo XVII Claude Lorrain, Turner buscó ir más allá de las simples observaciones de la naturaleza al incluir eventos trascendentales del pasado dentro de sus paisajes como lecciones morales. Sus pinturas, además, son admiradas por las interpretaciones de apariencias naturales, especialmente los efectos de luz dramáticos que anuncian la pincelada audaz desarrollada por los impresionistas franceses a finales de siglo y los velos de color no representativo en la pintura expresionista abstracta. Lo representado es un episodio de Metamorfosis de Ovidio en el que el dios del mar Glaucus espera el favor de la bella ninfa oceánica Scylla, representada huyendo de los brazos extendidos de su posible amante, cuyas esperanzas se desvanecen por la celosa y vengativa Circe, hija del sol, que ama a Glaucus. Para asustar a Scylla, Circe convierte a Glaucus en un monstruo marino y más tarde convertirá a Scylla en una roca.

Clyfford Still, PH-129, 1949, San Francisco, California.
En Estados Unidos, años 1940, surgieron dentro de la abstracción las tendencias informalistas y matéricas de las que emanó el expresionismo abstracto, denominación rechazada por los artistas, primer movimiento genuinamente estadounidense. Dentro de este movimiento se encuentra la Action Painting o pintura en acción, término en el que se refiere a la obra de artistas como Jackson Pollock. Utilizaban grandes formatos, trabajaban con óleo sobre lienzo, eliminaban la figuración, daban aspecto geométrico a sus telas, que serían como un campo abierto, sin jerarquía entre las distintas partes. El cromatismo era limitado, incluso reducido a un solo color, anticipando el arte minimal. Son cuadros con violentos trazos de color que pueden expresar la angustia y el conflicto, reflejo de la sociedad. Clyfford Still perteneció a la primera generación de este movimiento, encuadrado en el color-field painting o pintura de campos de color: amplias áreas de color, abiertas, sin contrastes de luz, dibujo muy sencillo, estilo progresivamente más abstracto. A final del siglo se confirmaron los rumores de que algunos de estos artistas estaban financiados por la Administración a través de la CIA, como arma ideológica en la Guerra Fría. Se trataba de afirmar la creatividad y la libertad intelectual de los Estados Unidos frente al realismo social soviético, codificado, rígido y cerrado.

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