martes, 21 de octubre de 2014

León-Hospital de Órbigo


Volvemos de nuevo al Camino para iniciar este tramo con una etapa excesiva. Las ganas nos hacen querer avanzar demasiado. Salimos, en la atmósfera ingrávida de la mañana, cruzamos el puente sobre el Bernesga y la pasarela del ferrocarril y estamos en Trobajo del Camino. El tiempo es bueno y avanzamos bien, pasando junto a unas antiguas bodegas y por unas naves industriales, y saliendo a la carretera en la Virgen del Camino. Vemos a dos chicas extranjeras, dos ciclistas y otros tres peregrinos. Pasamos por el Real Aero Club –aquí hay un aeródromo- y cruzamos la población hasta la iglesia, con famoso apostolado modernista en la fachada: trece estatuas de bronce de 6 m de altura y 700 kg de peso, obra del escultor barcelonés Josep María Subirachs.

Continuamos por la Fuente El Cañín y tomamos un desvío a la derecha. El paisaje es algo ameno aunque rodeados de infraestructuras que parcelan el terreno. Vamos por un andadero al lado de la carretera que resulta muy incómodo, con mucho ruido del tráfico, escuchando nuestros crujientes pasos en la gravilla. La siguiente población es Valverde, cuya iglesia tiene una espadaña con cigüeñas. Seguimos por el andadero y vemos otras bodegas antes de llegar a San Miguel del Camino.



Ya se empieza a notar más calor. Continuamos un trecho más largo hasta Villadangos del Páramo y, más allá, con la monotonía del andadero en un terreno llano, hasta cruzar el Canal de la presa Cerrajera. Leyenda: en el s. XI, una mora muy bella, Zaida, se asentó en un pueblo, Villazaida (actual Villazara), El joven Aliatar se enamoró de ella y ésta para rechazarlo le propuso una prueba que juzgaba imposible: “El día que el agua del Órbigo pase por delante de mi puerta, corresponderé a tu amor”. Con ayuda de los campesinos construyó el canal y la boda se celebró poco después.

El camino está lleno de la pelusa blanca que sueltan los árboles y que origina tanta alergia. Pasamos una zona habitada por una colonia de grajas y seguimos rectos hasta San Martín del Camino en medio de cultivos de regadío. Paramos en el albergue.


El último tramo hasta Puente de Órbigo se hace muy pesado, hace mucho calor. Cerca de Puente sale un hospitalero a dar publicidad de su establecimiento. Al llegar al puente del Passo Honroso paramos para admirarlo. Origen romano, fábrica medieval y remodelado numerosas veces. En 1434 don Suero de Quiñones, con sus hombres, inició las justas tras ser rechazado por la dama Leonor o Inés de Tovar que durarían hasta romper 300 lanzas. Duró un mes, venció a 68 caballeros de varias nacionalidades y únicamente murió un aragonés. Peregrinó a Compostela donde prendió de la imagen una pulsera dorada, propiedad de su esquiva dama. Vemos que todo está adornado con banderas medievales para celebrar las fiestas que conmemoran el acontecimiento.

Vamos al Albergue parroquial, con bello patio, y hallamos en la recepción a una coreana. Es el poder amarillo: nuestra habitación está llena de coreanos y hay también una finlandesa. Escasez de españoles. Rutina de aseo y colada.



Para la comida queremos probar la especialidad de la zona: sopa de trucha. El camarero nos explica cómo comerlas: se quita la piel y las espinas, y la carne se desmenuza mezclándola con las sopas ajo hasta que no se vea. Deben quedar secas. Comentamos con él que el último tramo nos ha parecido más largo de lo que se dice en las guías, y nos responde que siempre se hace más pesado el último trozo. Ejemplifica su aserto con una anécdota: uno que bebió 15 cubatas y que al día siguiente estaba fatal decía que le habían sentado mal los dos últimos.

Por la tarde hace mucho calor, no se puede salir y no vamos al albergue con cena vegetariana. Pasamos por un estado de perezosa comodidad, sentados indolentemente en un banco, entregados al cansancio. Después, paseo por el puente. A las 10 estamos todavía en el jardín, pero poco a poco nos vamos retirando. Ha sido una etapa demasiado larga pero las siguientes serán más adecuadas. Hace fresco con la puerta de la habitación abierta y se duerme bien.
                                                                         


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