martes, 10 de febrero de 2026

Aldecoa / Martín Gaite


La Biblioteca Nacional presenta exposiciones sobre dos de los principales escritores españoles del siglo XX, Ignacio Aldecoa y Carmen Martín Gaite, con objeto de acercar sus figuras y su obra al gran público recorriendo su vida, sus antecedentes familiares, sus años de formación, su etapa universitaria, sus primeros pasos en el mundo de las letras y su consolidación en el campo literario. En ambos casos, el motivo originario de la exposición es la celebración del centenario de su nacimiento.

 


Ignacio Aldecoa (Vitoria, 1925-Madrid,1969) es un representante destacado de la “generación de los 50” y un maestro de la novela y el cuento en español del siglo XX. La exposición “Ignacio Aldecoa. El oficio de escribir” propone un recorrido por su trayectoria biográfica y profesional en siete secciones.

1.- Orígenes familiares. Infancia y adolescencia

Nació en una familia de la burguesía comercial, lo que le procuró una buena educación y el contacto con el mundo del arte y con un ambiente intelectual que alimentó su interés también por la literatura.

2.- Primeros pasos de un escritor en ciernes.

Para estudiar Filosofía y Letras se trasladó a Salamanca, donde conoció a Agustín García Calvo y a Carmen Martín Gaite. Poco después marchó a Madrid, entablando amistad con Jesús Fernández Santos, Alfonso Sastre, Rafael Sánchez Ferlosio, Alfonso Paso, Francisco Nieva, etc. Se inició en la poesía y publicó poemarios al final de los años 40.

3.- Revista española y el grupo de Madrid.

En la etapa generacional de la breve Revista española estuvo acompañado por Alfonso Sastre y Rafael Sánchez Ferlosio, que apostaron por escritores jóvenes y por el cuento como género literario. También aparecieron textos de autores extranjeros, sirviendo de espacio de encuentro. En torno a ella se constituyó el “grupo de Madrid” de la llamada “generación de los 50”, uno de los rostros de la renovación literaria. 

4.- La escritura como oficio

Ignacio Aldecoa hizo de la escritura una forma de vida y una profesión, lo que le permitió construir una amplia creación en poco más de veinte años, aprovechando bien sus lecturas. El resultado es literatura, sin renunciar al testimonio y la denuncia. 



4.1- Un cuentista magistral

Los primeros cuentos de Ignacio Aldecoa se publicaron a finales de la década de los 40 y llegó a escribir casi un centenar, publicados en periódicos y revistas y recogidos en siete volúmenes: Espera de tercera clase (1955), Vísperas del silencio (1955), El corazón y otros frutos amargos (1959), Caballo de pica (1961), Arqueología (1961), Pájaros y espantapájaros (1963) y Los pájaros de Baden-Baden (1965).








     4.2- Aldecoa, novelista

Su primera novela, El fulgor y la sangre, apareció en 1954. En 1956 salió Con el viento solano, que formaba parte de una trilogía -La España inmóvil- que no se completó. En 1957 llegó Gran Sol. La última fue Parte de una historia, en 1967. Olvidadas en el Archivo General de la Administración aparecieron El Gran Mercado, 1953 y Ciudad de tarde, 1952. Sus textos son realistas, pero impregnados de lirismo y cargados de simbolismo, trascendiendo el momento.



 




4.3- Escribir para vivir.

La parte más desconocida de la obra de Ignacio Aldecoa la constituye el conjunto de sus colaboraciones en la prensa, con un estilo riguroso y una mirada original. Se publicaban en periódicos españoles y, tras su paso por Nueva York en 1958, y tras entrar en contacto con Joaquín Maurín, fundador de la American Literary Agency, también en periódicos de Hispanoamérica.



 




5.- Rutas de evasión y libertad.

Aldecoa era vitalista y sentía fascinación por la aventura, los viajes, el mar. Realizó dos estancias largas en Nueva York y visitó en numerosas ocasiones las islas Canarias -libro de viajes, Cuaderno de godo, 1961, y ambientó su última novela, Parte de una historia). También viajó asiduamente a Ibiza.



 

6.- Ignacio Aldecoa y el cine /

Se sintió atraído por el cine desde muy joven y en 1954 escribió el guion Cuatro esquinas, que no llegó a filmarse. Participó en guion del corto El pequeño río Manzanares, 1956, junto a Saura. Varios de sus textos fueron llevados a la pantalla, tres dirigidos por Mario Camus: Young Sánchez, 1963 -guion de Aldecoa-, Con el viento solano, 1965, y Los pájaros de Baden-Baden, 1975.  Hubo otras versiones cinematográficas, como de Gran Sol, y adaptaciones televisivas.

7.- Recepción de la obra de Ignacio Aldecoa

Su obra tuvo reconocimiento en vida -finalista del Premio Café Gijón, 1952, del Planeta, 1954, y Premio de la Crítica, 1958-, pero será en sus últimos años y tras su muerte cuando abunden las reediciones de sus obras.

 

 

Carmen Martín Gaite (Salamanca, 1925-Madrid, 2000) ve reflejados los principales hitos de su trayectoria vital e intelectual en esta exposición, “Carmen Martín Gaite. Un paradigma de mujer de letras”. Como persona entendió la necesidad de la soledad para su formación interior; como escritora, sus intereses fueron numerosos y heterogéneos, autoafirmándose frente a los grandes iconos masculinos de su generación. La exposición se divide en diez áreas que recorren su vida.

ÁREA 1. ANTECEDENTES FAMILIARES, INFANCIA Y JUVENTUD

Nació en el seno de una familia no convencional, liberal, que le propició una buena educación, con una impronta cultural y literaria de Galicia que es fundamental en su obra. El fusilamiento de un tío determinó el aislamiento de la familia en 1936, el año en que comenzó el bachillerato en el Instituto Femenino, centro público, teniendo como profesores a Rafael Lapesa y Salvador Fernández Ramírez. En este periodo aprendió a seleccionar sus amistades por afinidades ideológicas o sentimentales, no por consideraciones sociales. 





ÁREA 2. UNIVERSIDAD DE SALAMANCA (1943-1948)

En 1943 comenzó su primer curso en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Salamanca, donde se licenció en Filología Románica en 1948. Entre sus amigos estuvieron Agustín García Calvo, Ignacio Aldecoa, etc.



 


ÁREA 3. LLEGADA A MADRID Y EL GRUPO DE REVISTA ESPAÑOLA: 1948-1953.

En 1948 llegó a Madrid para realizar el doctorado, reencontrándose con Ignacio Aldecoa, por el que entró en contacto con Rafael Sánchez Ferlosio, Jesús Fernández Santos, Alfonso Sastre, Josefina Rodríguez, etc. Estos jóvenes se agruparon en torno a los seis números de Revista Española (1953-1954) que ofreció cuentos sin palabrería hueca y sin moraleja y final feliz.


 

ÁREA 4. MATRIMONIO CON RAFAEL SÁNCHEZ FERLOSIO

Se celebró en 1953 y su ascendiente fue fundamental, en lo literario y en el descubrimiento de Italia y su idioma. Resultó el matrimonio más emblemático de la literatura española del medio siglo. Tuvieron una hija, Marta. Se separaron en 1970 y se divorciaron tras la muerte de su hija.

ÁREA 5. DE RITMO LENTO A LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA: LA LLAMADA DEL ENSAYO

Con su segunda novela, Ritmo lento, finalista del Premio Biblioteca Breve de 1962, llegó una crisis en el cultivo del género. Su interés por el estudio de la Historia de España -lagunas en los programas de enseñanza, preocupación por la suerte de las mujeres- le llevó al ensayo, con dos obras importantes, El proceso de Macanaz. Historia de un empapelamiento, 1969, y Usos amorosos del dieciocho en España, 1972.



ÁREA 6. HABITAR LA SOLEDAD

Desde el otoño de 1970 vivió sola con su hija Marta, quien fue una de las grandes interlocutoras, muy sensibilizada siempre con los conflictos intergeneracionales. La década de 1970 fue uno de los periodos más fructíferos, publicando Usos amorosos del dieciocho en España, La búsqueda de interlocutor, Retahílas, Fragmentos de interior, A rachas, El conde de Guadalhorce y El cuarto de atrás; colabora semanalmente en Diario 16; y El cuento de nunca acabar se hallaba en pleno proceso de elaboración. Es el decenio en que la escritora eligió su lugar en el mundo: habitar la soledad con todas sus exigencias.


 


ÁREA 7. ESTADOS UNIDOS: SIGNIFICACIÓN EN SU VIDA Y OBRA

Visitó varias veces Estados Unidos desde su primer viaje a Nueva York en 1979.

Fue visiting professor en varias universidades y conferenciante, obteniendo su primer reconocimiento como escritora y un impulso vital que se reflejó en su obra: Visión de Nueva York, Caperucita en Manhattan, el poema «Todo es un cuento roto en Nueva York», El otoño de Poughkeepsie y sus Cuadernos de todo.







ÁREA 8. NARRAR EL DUELO

 La enfermedad y muerte de Marta, 1985, significaron una profunda crisis en su obra de ficción, interrumpiendo La Reina de las Nieves, que no volverá a retomar hasta 1993, y su proyecto de investigación, Usos amorosos de la postguerra española. La reelaboración del cuento de Perrault, Caperucita en Manhattan (1990), fue una forma sigilosa de narrar el duelo tras la muerte de su hija.








ÁREA 9. LA EDAD DE MERECER

A partir de 1986 se inició una espiral de reconocimientos públicos: Premio Anagrama de ensayo, Medalla de Oro de su ciudad natal, Príncipe de Asturias de las Letras (1988), el de Castilla y León de las Letras (1991) y el Nacional de las Letras (1994).




 




ÁREA 10. UN PARADIGMA DE MUJER DE LETRAS

La pluralidad de sus intereses intelectuales se desarrolló en distintas direcciones: los géneros literarios conocidos, investigación histórica, crítica literaria, artículos de opinión, adaptaciones teatrales, traducciones literarias. Es un ejemplo de “mujer de letras”.

 

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