jueves, 27 de noviembre de 2025

Palacio de los Mendoza (Infantado). Guadalajara (I)

En el mismo lugar que ocupaban las “casas principales” de Pedro González, primer Mendoza alcarreño, Íñigo López de Mendoza y Luna, segundo duque del Infantado, inició la construcción del palacio en 1480. La fachada se acabó en 1483 y el patio ya estaba terminado al finalizar el siglo. Las trazas se atribuyen al arquitecto toledano Juan Guas, en estilo gótico isabelino. En 1569, el quinto duque del Infantado emprendió reformas, que encomendó a Acacio de Orejón, por su mal estado de conservación y para ampliarlo. Se agrandó el zaguán de entrada, se repararon los fustes de las columnas del patio para darle estabilidad, se elevó el nivel del patio y se desmontaron artesonados para readaptar espacios interiores. En la fachada se añadieron detalles renacentistas (nuevas ventanas, cierre de las antiguas, desmoche de los pináculos góticos) y una puerta de entrada a los sótanos recién construidos, se unió el primer piso a la iglesia de Santiago (desaparecida) y se renovó el jardín. Lo más destacado fue la remodelación de la planta baja, desapareciendo la decoración de estilo morisco (albercas y surtidores) por un magnífico programa pictórico renacentista obra del florentino Rómulo Cincinato, que había trabajado en El Escorial y que intervino en los techos de la capilla de Luis de Lucena tras su paso por el palacio.





La importancia del palacio se refleja también en las personas que pasaron por él. En 1560 se casó Felipe II con Isabel de Valois. En 1738 regresó del exilio Mariana de Neoburgo, viuda de Carlos II, y vivió aquí hasta su muerte en 1740. Felipe V se casó aquí con Isabel de Farnesio el 24 de diciembre de 1714. El palacio perdió su importancia debido a que los Mendoza marcharon a la corte, quedando abandonado. Ya en el siglo XIX, pasó en parte al Ayuntamiento; en el siglo XX, se perdieron muchos de sus bienes, como los artesonados mudéjares, y, en 1961, pasó a la Diputación, que lo rehabilitó.

 

 

 
Cardenal Pedro González de Mendoza, Juan Guas, Íñigo González de Mendoza
Imágenes generadas por IA




El estilo se considera hispano, mezclando el gótico de tradición flamenca (decoración y estructura de balcones o portadas) con elementos decorativos herencia morisca (cabezas de clavos y vanos en la fachada), ejemplo de mudéjar. En conjunto resulta un estilo gótico isabelino, alterado en la segunda mitad del siglo XVI con elementos renacentistas.





La fachada principal, orientada a poniente, es una joya del arte gótico civil. Destacan las puntas de diamante en toda la fachada, la galería de balcones y garitones alternados en la última planta. La puerta está descentrada, flanqueada por dos gruesas columnas cilíndricas con collarines en su mitad. Encima, el escudo de los Mendoza, la corona ducal y otros símbolos del ducado formando un complejo emblema circular que sostienen dos varones velludos.

Los contrastes abundan: entre la traza gótica inicial y las ventanas renacentistas; entre los vanos de la galería superior y el gran muro de fortaleza del cuerpo bajo, cuya solidez acentúan las cabezas de los clavos de piedra; entre este muro esquemático, la complicadísima portada, marco sucesivo de los emblemas de la familia y del constructor; finalmente, sobre la piedra ocre, al caer la tarde, queda el contraste entre las luces y las sombras.

El patio central, o “de los leones”, es de planta rectangular (siete por cinco arcos) y se compone de doble arquería superpuesta, con arcos conopiales mixtilíneos en la galería baja y otros parecidos en la superior, apoyados en columnas de orden toscano. Los paramentos de la arquería baja se rellenan con parejas de leones (emblema de don Diego Hurtado de Mendoza), escudos alternando el apellido Mendoza con el de Luna y la corona ducal, y los de la galería superior con parejas de grifos alados y escudos de los Mendoza y los Luna.

Se compone de dos galerías, formadas por arcos rebajados de tres centros: en la inferior, predomina el motivo compuesto por los leones enfrentados; en la superior, el de los grifos, animales mitológicos. La galería baja, inicialmente, estaba sostenida por columnas helicoidales, como las del piso alto. En 1571, esas columnas fueron sustituidas por las actuales, de estilo dórico, al mismo tiempo que se levantaba más de un metro todo el suelo del patio.



 

 
Felipe V e Isabel de Farnesio. Imágenes generadas por IA

 
Cardenal Pedro González de Mendoza. Imágenes generadas por IA

 
Juan Guas e Íñigo González de Mendoza

Imágenes generadas por IA




Hacia el jardín se orienta una galería construida hacia 1496 por Lorenzo de Trillo, que consta de doble arquería con columnas prismáticas y arquillos lobulados en los paramentos.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario