viernes, 3 de octubre de 2025

Gaza en el Thyssen

Palestina está situada lo que llamamos Cercano Oriente, zona situada entre Asia y África, un territorio fértil que cuenta en Gaza con un puerto marítimo protegido. En la actualidad está dividida en dos regiones, Cisjordania y la Franja de Gaza, con capital en Jerusalén Este. Tiene una superficie de 6.520 km2 y una población de unos 5.600.000 (2025). Sus límites son Israel, Jordania, Egipto y el mar Mediterráneo. La Franja de Gaza es una estrecha banda densamente poblada, que linda con Israel y Egipto. Es el más pequeño de los dos Territorios Palestinos, 41 km de largo y 6-12 km de ancho, 360 km2, población de 2,1 millones. Una zona de nadie impuesta por Israel, más del 8% del territorio, la hace más pequeña. Gran crecimiento demográfico. Religión musulmana suní.

 


Los primeros habitantes históricos son los cananeos (III milenio a.C.). El término Palestina proviene de los filisteos, que se asentaron en la costa en el siglo XIII a.C., mientras en el interior se establecieron las tribus hebreas. La lucha entre ambos terminó con la derrota filistea ante el rey David (1000 a.C.). A la muerte de Salomón, 922 a.C., el reino se dividió entre Israel al Norte y Judá al Sur. Con posterioridad la zona quedó bajo control de Asiria, Babilonia, Persia, Alejandro Magno y, finalmente, Roma. En el reinado de Herodes el Grande, 37-4 a.C. nació Jesús de Nazaret. En los siglos I y II hubo revueltas contra los romanos que destruyeron Jerusalén y originaron la diáspora. En el año 313 Constantino I el Grande legalizó la iglesia cristiana y comenzaron las peregrinaciones a Tierra Santa. Los árabes conquistaron Jerusalén en el 638. Se sucedieron gobiernos de los omeyas, abasíes, selyúcidas, fatimíes, mongoles y los cruzados europeos, expulsados en el siglo XIII por los mamelucos. Éstos fueron derrotados por los turcos otomanos, 1517, que gobernaron la zona hasta 1917.

 En 1880 los árabes palestinos eran el 95% de una población de 450.000 habitantes. El año 1896 Theodor Herzl publicó El estado judío y al año siguiente fundó la Organización Sionista Mundial, favoreciendo la emigración judía a Palestina. Tras la I Guerra Mundial hubo una promesa británica de independencia a los dirigentes árabes, aunque el tratado secreto Sykes-Picot, 1916, dividía la región. La declaración Balfour, 1917, establecía en Palestina un hogar para los judíos y se incorporó al mandato de la Sociedad de Naciones a Gran Bretaña en 1922. Los árabes presionaron ante el incremento de la inmigración judía, aumentada al instaurarse en Alemania el régimen nazi en 1933, lo que provocó la revuelta árabe, 1936-1939.

Gazatíes durante el Mandato británico de Palestina

Gaza tras la toma por los británicos

El origen de Palestina está en una resolución de la ONU, 1947, que dividía en dos el mandato británico, con mayor parte para Israel puesto que el Holocausto despertó la simpatía mundial por los judíos. Los árabes eran 1.259.000 y los judíos 579.000 (84.000 en 1922, 485.000 en 1942), pero mejor preparados. El muftí de Jerusalén no aceptó el plan; los judíos, sí. Al año siguiente, 1948, estalló la guerra que terminó con la derrota de los árabes palestinos. Israel se quedó con el 78% del territorio, Jordania ocupó Cisjordania y Egipto la Franja de Gaza. 780.000 palestinos huyeron a países vecinos, donde la ONU (UNRWA) creó campos de refugiados. Israel gobernó por una administración militar hasta 1966. En la guerra de los Seis Días, 1967, Israel conquistó Cisjordania y Jerusalén Este de Jordania, los Altos del Golán de Siria y la Franja de Gaza y la península del Sinaí de Egipto, máxima expansión. La ONU reconoció a la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) como única representante del pueblo palestino.

Frontera egipcio-palestina durante el dominio británico.

Los intentos de paz posteriores, como los acuerdos de 1978, sólo consiguieron la devolución del Sinaí a Egipto. Israel siguió controlando los territorios palestinos, lo que originó sucesivas protestas como la primera Intifada en 1987, la segunda Intifada en el 2000, ataques contra poblaciones de Israel en 1995, 2008, 2012 y 2023. La respuesta Israelí siempre fue muy contundente, desproporcionada, levantó una barrera de seguridad alrededor de la Franja en 1995-96, cortó los suministros en 2008, realizó operaciones terrestres en 2008, 2014 y 2024 e incluso atacó a líderes de Hamás en otros países.


Los intentos políticos de solución no dieron resultado. La OLP, desde su exilio de Argel, declaró la independencia en 1988, pero la ONU pasó a utilizar el término Palestina y no OLP. Tras los acuerdos de Oslo, 1993, la ANP comenzó la administración palestina en los territorios que les habían correspondido y la ONU, 2002, mantuvo la idea de los dos Estados y, 2012, admitió a Palestina como observador (reconocimiento de facto). En la administración palestina se celebraron elecciones en 1996, boicoteadas por Hamás, y 2006, con victoria de Hamás sobre Fatah que desató una guerra civil palestina con Abbas gobernando en Cisjordania y Hamás en Gaza. Los intentos de unidad de 2011 y 2012 resultaron infructuosos y en 2014 hubo un acuerdo de reconciliación entre ambos que motivó la interrupción de las conversaciones de paz con Israel. 


Desde 2006 Hamás gobierna la Franja de Gaza sin elecciones. La población gazatí es rehén de las iniciativas israelíes, de su continua presión, y de los ataques de Hamás, que, todo unido, ha impedido la paz. La respuesta israelí siempre ha sido desproporcionada y ha recibido las críticas internacionales por ser un castigo colectivo para la población y por utilizar los asesinatos selectivos y el hambre como armas de guerra. En 2019 la ONU indicó que esa represión podía constituir crímenes de guerra y en 2024 la Corte Penal Internacional emitió órdenes de arresto internacional contra el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y el líder de Hamás. En la actualidad, tras el ataque de Hamás al sur de Israel con 1.200 muertos, civiles y militares, y 250 secuestrados, y la consiguiente invasión israelí, la Franja ha quedado destruida, sus habitantes desplazados, parte de los rehenes sin liberar, y un futuro nada esperanzador. Se habla de genocidio y la actitud de muchos países es de parálisis, al tiempo que se pone de manifiesto la impotencia de organizaciones como la ONU, que reconoce las fronteras de 1967 y ve cómo aumenta el reconocimiento -simbólico, pero muy importante- de Palestina: 94 países en 1988, 130 en 2012, 155 (de los 193 estados miembros) en 2025.


A principios de octubre de 2025 Israel detuvo en aguas internacionales, ilegalmente apropiadas, una flotilla con ayuda humanitaria que se dirigía a Gaza, utilizando la fuerza contra unos activistas no violentos y desoyendo todas las leyes del derecho internacional. Los integrantes de la flotilla fueron detenidos e interrogados.


La exposición Gaza a través de sus ojos, integrada por veintisiete fotografías tomadas por fotoperiodistas que han documentado la vida en la Franja bajo el asedio, está organizada por el Museo Thyssen-Bornemisza, la UNRWA (ONU) y ECHO (UE). Casi dos años lleva Gaza soportando bombardeos, desplazamientos, colapso de los servicios básicos, y las familias se enfrentan al miedo y al hambre. La destrucción es apocalíptica, con barrios y ciudades arrasadas, con derribo generalizado de edificios civiles, incluidos hogares, hospitales, escuelas. Los trabajadores humanitarios no están protegidos y muchos han sido asesinados.

 

Desplazamientos de decenas de miles de gazatíes


La Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina, UNRWA, ha atendido al pueblo gazatí durante décadas y desde octubre de 2023 ha respondido a la emergencia. La UE ha contribuido facilitando suministros, artículos para refugio de familias desplazadas, actividades educativas para la infancia, etc. Muchos periodistas han muerto, pero algunos siguen documentando la vida arriesgando la suya, y aquí está su mirada. La exposición también es un homenaje a ellos.

Espera para recibir pan.

Las colas del hambre 

El Thyssen es el primer museo español en acoger una exposición temporal dedicada al apoyo a Gaza. Las instantáneas muestran un infierno en la tierra, son retratos de crueldad ilimitada, destrucción y muerte y quieren ser, en su crudeza, un grito de auxilio, una llamada de atención al mundo. Las ruinas son el escenario del terror: escombros, basura, hambruna, hacinamiento, rostros inocentes llenos de desesperación. La empatía con las imágenes rescata la memoria de quienes no sobrevivieron -más de 65.000 (octubre, 2025)-, plasma la miseria y la injusticia, pero también la valentía de quienes, aún con miedo, se posicionan a favor de la vida.

UNRWA gestiona la recogida de residuos para frenar la propagación de enfermedades.

Trabajador humanitario en un refugio de emergencia.

Bombardeos continuos.


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