domingo, 27 de septiembre de 2026

 Prado. Siglo XXI.

“Prado. Siglo XXI” plantea un recorrido por los hitos y etapas de su historia reciente que han ido definiendo su funcionamiento, su proyecto científico y su lugar en el panorama cultural internacional. El relato se articula a través de 98 piezas —pinturas, esculturas, dibujos, estampas, fotografías, libros y documentos de archivo— junto con material audiovisual y recursos expositivos. El recorrido presenta al museo como una institución en movimiento, consciente de su herencia histórica, pero también de su responsabilidad presente y futura. 

El recorrido comienza con una infografía, que pone de manifiesto los cambios que ha experimentado la institución, y una maqueta de lo que será el Campus Prado. Las obras presentadas abarcan desde la Edad Media hasta finales del siglo XX, incluyendo un gran núcleo barroco, y consolidan núcleos específicos, como el dedicado a mujeres artistas o la colección de fotografías. Todo ello para proponer una lectura del museo desde el presente.

Ferdinando Brandani. Diego Velázquez. Óleo sobre lienzo. 1650. 50,5 x 47 cm. Adquirido por el Museo Nacional del Prado con presupuesto extraordinario del Estado, 2003

El retratado es un banquero cercano al pintor, que usó una gama cromática muy reducida, pero de gran variedad de tonos, y utilizó magistralmente las luces para modelar el rostro, variar el fondo y dar volumen a la figura. Las luces y las sombras contribuyen de forma fundamental a la definición de los rasgos y, al mismo tiempo, establecen un juego de brillos, lo que da una gran unidad expresiva al conjunto y facilita la transmisión de la sensación de vida.

1. Un museo en transformación

La resurrección de Lázaro. José de Ribera. Játiva, Valencia, 1591 - Nápoles, 1652. Hacia 1616. Óleo sobre lienzo, 171 x 289 cm. Adquirido por el Estado como pago de deuda tributaria, dación de Caja Madrid, y adscrito al Museo Nacional del Prado, 2001

Cristo, situado en medio de la composición, señala con su brazo extendido a Lázaro, que acaba de volver a la vida. Le acompañan algunos apóstoles, varios testigos y Marta y María, todavía afligidas por la muerte de su hermano. A diferencia de lo que era habitual, Ribera sitúa la escena en un interior, limita el número de personajes y crea una composición cerrada, sin referencias al exterior. Las figuras de algo más de medio cuerpo, de tamaño ligeramente mayor que el natural, dispuestas en friso y proyectadas sobre un fondo oscuro, da lugar a una composición de carácter monumental.

Esta primera sección analiza la evolución del Prado en términos cuantitativos y cualitativos a lo largo de este último cuarto de siglo, su expansión espacial y el futuro Campos Prado, que incluirá el Salón de Reinos (infografía y maqueta).

2. El crecimiento de una colección

Busto del emperador Marco Aurelio. Autoría desconocida. Mármol blanco. 161-169. Donación de Claudio Bravo, 2000. 73 x 59,5 cm

Este busto del emperador conmemora su coronación junto a Lucio Vero (161 d.C.), y existen muchas réplicas, siendo la más famosa la estatua ecuestre de la plaza de la colina del Capitolio. La iconografía sobre el emperador se completa con otros modelos que lo representan más joven y otro con barba y melena más largas.

El Museo del Prado se ha caracterizado por la constante incorporación de obras a sus fondos, no sólo de cuadros, sino también de escultura. Desde el siglo II (escultura romana) hasta el siglo XX (Busto de mujer, Pablo Picasso), hay ejemplos importantes en todas las épocas. Desde el siglo XIII al XVI son buen ejemplo el Nicodemo y El vino de la fiesta de San Martín, de Pieter Bruegel el Viejo. Del Renacimiento se han añadido obras de Juan de Juanes, Alonso Berruguete, Luis de Morales, etc., y del Barroco, obras de Velázquez, José de Ribera, Francisco de Zurbarán y Francisco Herrera el Mozo, además de esculturas. Del siglo XVIII se han incorporado obras de François Boucher, Antonio Joli, Antonio Raphael Mengs, Luis Paret, etc., además de obras de Francisco de Goya. El siglo XIX ha sido enriquecido por telas de Federico de Madrazo, Mariano Fortuny, Darío de Regoyos, Hermen Anglada-Camarasa, y el XX por Joaquín Sorolla y Ramón Gaya.

3. Nuevas líneas de enriquecimiento para una colección en evolución

Juana la Loca ante el sepulcro de su esposo, Felipe el Hermoso (boceto). Francisco Pradilla. Óleo sobre lienzo. 1877. Adquirido por el Estado y adscrito al Museo Nacional del Prado, 2002.

Se muestra en esta sección toda una serie de líneas de coleccionismo que han ido adquiriendo una identidad propia con el objetivo de conocer el proceso creativo, las cualidades físicas de las obras (herramientas y materiales), los procedimientos de creación (estampas, miniaturas, cuadernos de dibujo y álbumes de estampas). Uno de los núcleos en los que se ha puesto más énfasis es el de las artistas mujeres, al menos desde el siglo XVI en adelante. Una nueva disciplina artística se ha unido a las otras, la colección de fotografía (obras, talleres, paisajes). La construcción de un centro de conocimiento se ha plasmado en la Biblioteca y el Archivo.

4. Áreas de actuación de un museo moderno

La boloñesa (La boulonnaise). María Blanchard. Óleo sobre lienzo. 1922-23. Adquirido por el Museo Nacional del Prado con fondos del legado de Carmen Sánchez García, 2021.

 

En la última parte de la exposición se encuentran muestras de la importante producción editorial, información del Centro de Estudios (Casón del Buen Retiro), de la importante labor de Restauración y estudio técnico de la colección, de su Gabinete Pedagógico, de su interés en extender la colección, de su proyección a la sociedad.


 

OBRAS

Frontal de Solanllong. Pantocrátor con  el Tetramorfos. 1200 - 1210. Temple sobre tabla, 102 x 108,3 cm. Taller del Maestro de Lluça

Preside la obra la Maiestas Domini, el Pantocrátor, representado en una posición estrictamente frontal, sentado sobre un cojín cilíndrico colocado sobre un arco, y apoya sus pies descalzos sobre un escabel; lleva una túnica verde y un manto rojo dispuesto a la manera romana y bendice con la mano derecha levantada. Sobre la rodilla y sujeto con la mano izquierda muestra el Libro de los siete sellos cerrado en el que se lee la palabra "PAX". El Pantocrátor está rodeado por la mandorla o almendra mística, que determina cuatro enjutas en las que se representa el Tetramorfos. De izquierda a derecha y de arriba abajo se disponen el ángel (san mateo), el águila (san Juan Evangelista), el león (san Marcos) y el toro (san Lucas). 


 


Anónimo. Nicodemo, perteneciente a un Descendimiento. Último cuarto del siglo XIII, 187,5 x 48 cm
El santo Nicodemo se muestra con los brazos alzados para desenclavar el brazo izquierdo del Crucificado. Por la parte posterior, la figura está ahuecada y sin cubierta, mientras que en la parte anterior se presenta vestido con una saya, atuendo propio del siglo XIII caracterizado  por dos grandes aberturas laterales. Está decorado con motivos heráldicos de bandas con castillos de una sola torre.


 

La Crucifixión. Juan de Flandes. Países Bajos, 1447 - Palencia, 1514. 1509 - 1519. Óleo sobre tabla, 123 x 169 cm

El artista optó por el tipo iconográfico de gran espectáculo -apropiado para las grandes dimensiones y el formato apaisado de la tabla - y lo redujo a sus elementos esenciales. En el eje de la composición, dispuso a Cristo clavado con tres clavos en la cruz, muerto, con la corona de espinas y la sangre manando de sus heridas, insistiendo en los aspectos emocionales para dar una imagen lo más conmovedora posible. La nube oscura que cubre la parte superior evoca las tinieblas que cubrieron la tierra cuando Cristo expiró.El cortejo ha abandonado ya el Gólgota camino de Jerusalén y sólo quedan junto a la cruz los parientes y discípulos de Cristo. Destaca la Virgen, sentada sobre una piedra, con el rostro cubierto de lágrimas, a punto de perder el sentido. Al fondo a la izquierda se distingue la Alhambra, que el pintor conoció cuando acompañó a Isabel la Católica a Granada. 

El vino de la fiesta de san Martín. Pieter Bruegel el Viejo. ¿Bruegel (Países Bajos)?, 1525 - Bruselas, 1569; 1566 - 1567. Temple de cola sobre sarga, 148 x 270,5 cm.


En esta sarga se representa la fiesta del vino de San Martín. El 11 de noviembre, festividad del santo, se comía la oca de San y se degustaba el primer vino de la nueva estación, denominado vino de San Martín. La coincidencia de la fiesta con el fin de la vendimia, en pleno otoño, asociaba una distribución de vino al pueblo con las celebraciones del santo, que tenía lugar fuera de las puertas de la ciudad. De esta manera, pese a la presencia de San Martín partiendo su capa a la derecha, no es un cuadro religioso ni una obra de devoción, aunque tampoco una escena de género.  Es manifiesta en esta obra la tensión irónica entre la caridad de San Martín -vestido como un caballero a la moda desde el siglo XV- y los excesos de la fiesta. Se ha dispuesto en el centro un enorme tonel de vino, pintado de rojo, sobre un andamio de madera. En torno a él se amontonan personajes de muy distinta condición tratando de obtener vino. El efecto que se logra es el de una montaña formada por una humanidad que se deja llevar por la gula, la oposición entre el círculo del grupo central y la disposición piramidal, más estable, del grupo que reproduce la caridad de San Martín, a la derecha.

Alegoría de la Templanza. Alonso Berruguete. Paredes de Navas, Palencia, 1488 - Toledo, 1561. 1513 - 1516. Óleo sobre tabla, 69,7 x 52,6 cm

Oratorio de san Jerónimo penitente. Juan de Juanes, pintor. Damián Forment, escultor. Hacia 1520. Dorado, Tallado, Policromado, 83,5 x 59 cm

La Huida a Egipto. El Greco. Candía, Creta, 1541 - Toledo, 1614. Hacia 1570. Óleo sobre tabla de madera de pino, 15,9 x 21,6 cm

La Virgen de la Leche. Luis de Morales. Badajoz, 1510 - ¿Alcántara? (Cáceres), 1586. Hacia 1565. Óleo sobre tabla, 84 x 64 cm.

Bodegón con alcachofas, flores y recipientes de vidrio. Juan van der Hamen y León. Madrid, 1596 - Madrid, 1631. 1627. Óleo sobre lienzo, 81 x 110 cm

San Juan Bautista. Juan de Mesa y Velasco. Córdoba, 1583 - Sevilla, 1627. 1623 - 1627. Madera, 168,3 x 81 cm



 
San Jerónimo escribiendo. José de Ribera. Játiva, Valencia, 1591 - Nápoles, 1652. Hacia 1615. Óleo sobre lienzo, 131,5 x 98 cm
La diosa Juno. Alonso Cano. Granada, 1601 - Granada, 1667. 1638 - 1651. Óleo sobre lienzo, 105,3 x 45,5 cm
 
San Francisco en oración. Francisco de Zurbarán. Fuente de Cantos, Badajoz, 1598 - Madrid, 1664. 1659. Óleo sobre lienzo, 126 x 97,1 cm
Retrato de José Nicolás de Azara. Antonio Raphael Mengs. Aussig, Bohemia, 1728 - Roma, 1779. 1774. Óleo sobre tabla, 77 x 61,5 cm

La condesa de Chinchón. Francisco de Goya y Lucientes. 1800. Óleo sobre lienzo. 216 x 144 cm.

 


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