viernes, 17 de abril de 2026

Van Dyck

                                                            Autorretrato de 1613–1614. 

Porta Soprana

Génova. Capital de la región de Liguria, la sexta ciudad más poblada de Italia. Su vida siempre ha estado ligada al puerto. Fue asentamiento antiguo, destruido por los cartagineses en el 209 a.C. y reconstruido por los romanos. Después, ocupado por bizantinos y lombardos. Saqueado por los musulmanes en el 935. Durante la Edad Media fue una de las Repúblicas Marítimas, que disputó la supremacía naval con otras ciudades como Pisa, Amalfi y, especialmente, Venecia (apresamiento de Marco Polo, final s. XIII). Construyó un imperio de factorías comerciales por todo el Mediterráneo, en Constantinopla (torre Gálata), monopolio comercial en el mar Negro (Crimea, Ruta de la Seda). Participó en las Cruzadas. La República comprendía la Liguria, parte del Piamonte, Córcega y Cerdeña. Sufrió las pugnas internas entre las familias principales, como los Doria, Spinola, Grimaldi, etc. En 1522 fue tomada por las tropas españolas de Carlos I.

Todo ese esplendor se aprecia en la Strada Nuova (Vía Garibaldi) y los Palazzi dei Rolli (Musei di Strada Nuova formado por el Palazzo Rosso, el Palazzo Bianco y el Palazzo Doria-Tursi -Ayuntamiento-), residencias nobiliarias de la aristocracia urbana que pintó Van Dyck. En este museo al aire libre quedan 42 palacios, del centenar que hubo, y es Patrimonio Mundial por la Unesco.

En la Strada Nuova de Génova (hoy conocida como Vía Garibaldi) se ubican los suntuosos Palazzi dei Rolli.

Decayó como potencia comercial al alejarse los intereses hacia América (Colón, quizá genovés) y fue un duro golpe la pérdida de Chios, ante el Imperio Otomano, en 1566. La plata que llegaba de América era transferida de Sevilla a Génova y se le concedió Panamá, participando en la conquista de Filipinas. Mantuvo la alianza con España en los asuntos del Mediterráneo y en lo financiero (banqueros de los Habsburgo). Fue objeto del expansionismo de Francia, Austria y Saboya, mantuvo Córcega hasta 1768, perteneció al imperio francés hasta 1815 y se incorporó al Piamonte (Reino de Cerdeña).

La gran potencia comercial y naval que fue recuperó su relevancia portuaria e industrial, y, aunque, turísticamente, ha quedado eclipsada por otras ciudades (Florencia, Siena, Venecia), alberga monumentos de interés y zonas callejeras que recuerdan a Nápoles, llenas de trattorias. Otros lugares de interés son los Parchi di Nervi, el famoso paseo Anita Garibaldi, el Museo de Arte Oriental Chiossone, el Castello d´Albertis y el Galata Museo del Mare. 

Vista de Génova por Camille Corot (siglo XIX) 

Anthony van Dyck, Autorretrato con girasol.

Anton van Dyck (Amberes, 1599- Londres, 1641) fue un pintor y grabador flamenco, conocido especialmente por sus retratos de la nobleza genovesa, de Carlos I -rey de Inglaterra y Escocia- y de su corte, aunque también tiene obras de temas bíblicos y mitológicos. Su juventud la pasó en Amberes (discípulo de Hendrick van Balen y Rubens) y, tras un breve paso por Londres y su vuelta a Amberes, se trasladó a Italia en un viaje ritual característico de todos los grandes pintores flamencos. Recorrió Génova, Roma, Florencia, Bolonia, Parma, Venecia, Mantua, Roma, Milán, Turín, Génova, Palermo y Génova. Tuvo la oportunidad de ver y copiar algunas grandes obras renacentistas, especialmente de Tiziano, su pintor favorito. Una breve estancia en Amberes dio paso a su marcha a Inglaterra, a la corte de Carlos I, donde se ocupó casi exclusivamente de retratos. Murió en Londres, a la edad de 42 años, y fue enterrado en la catedral de San Pablo. 

                     Antoon van Dyck, por Peter Paul Rubens (1627-1628), en la Royal Collection.

El Palazzo Ducale de Génova muestra la exposición “Van Dyck el europeo. El viaje de un genio de Amberes a Génova y Londres”, una de las grandes retrospectivas de la cultura europea en 2026. El ambicioso proyecto expositivo reúne obras que resumen especialmente la etapa genovesa de uno de los referentes del Barroco europeo, que plasmó en los retratos de las mejores familias un estilo innovador de siluetas estilizadas, bastante alejado de Rubens, que tuvo mucha aceptación entre los más ricos comerciantes. 




La exposición se organiza en diez secciones temáticas que trazan su evolución a través de la tradición flamenca, el aprendizaje italiano y su posterior proyección en Inglaterra, lo que lo convierte en un artista profundamente europeo. La etapa italiana -1621-1627- presta especial atención a Génova, pero también hay otras realizadas en Flandes y Londres, siendo su obra un reflejo de la Europa del siglo XVII. El retrato ocupa un lugar central, pero también se muestra pintura religiosa.



 

Anton van Dyck. Los desposorios místicos de santa Catalina. 1618-1620. Óleo sobre lienzo. 122,5 x 173,7 cm. Museo Nacional de Prado, Madrid.

El Museo del Prado ha prestado dos cuadros, Los desposorios místicos de santa Catalina, 1618-1620, y el Retrato de Mary Ruthven, 1640. La primera de ellas es una tela singular sobre la que se han descubierto cambios en la composición, gracias a una radiografía reciente. El Retrato de Mary Ruthven representa de manera elegante, muy a la genovesa, a la esposa del artista. Perteneciente a la aristocracia escocesa, Mary había nacido en 1622 y se casó con Van Dyck a principios de 1640. El cuadro debió de ser pintado en ese momento, poco más de dos años antes de la muerte del pintor. El cabello recogido en un tocado de hojas de roble probablemente hace alusión a la fortaleza y constancia que se asociaban simbólicamente con ese árbol. El vestido de seda, las joyas y la mirada cargada de intención completan esa visión aristocrática de su mujer. Con esta obra, Van Dyck se alejaba de los retratos cortesanos que estaba pintando en Inglaterra por esos años, para hacer una pintura más cercana, de índole doméstica y privada.

 

Anton van Dyck. Mary Ruthven (esposa del artista). Hacia 1640. Óleo sobre lienzo. 104 x 81 cm. Museo Nacional de Prado, Madrid.

                                                                         El emperador Teodosio y san Ambrosio, 1619–1620. 

 

Retrato de Isabel Brant, primera esposa de Rubens, 1621 (antes atribuido a Rubens, se lo regaló Van Dyck a éste).

                                                                                  Retrato del cardenal Guido Bentivoglio, 1623                                                          

 

Retrato del escultor flamenco François Duquesnoy, 1623.

                                                                  Retrato de Emanuel Filiberto, príncipe de Saboya, 1624                                                                 

                                                              Virgen del Rosario, 1624. 

                                                                 Sansón y Dalila, 1630. 

 

                      Retrato de María de Médici, 1631.

                                   Retrato de Carlos I con M. de Saint-Antoine, su maestro de equitación, 1633. 

                                     El príncipe Tomás Francisco de Saboya- Carignano, 1634 

Triple retrato de Carlos I, 1635 (Royal Collection de Isabel II de Inglaterra)     

 

Anton Van Dyck, Retrato de Lord John Belasyse (c. 1636; óleo sobre lienzo, inv. LK1137) Cortesía de la Galería BKV.

                                                                                                      Carlos I a caballo, 1637. 

                                         Carlos Ludovico y Rupert, príncipes palatinos, 1637.

 

             Amor y Psique, 1639–1640, Royal Collection.

                                                  Retrato de Guillermo II de Orange-Nassau y la princesa María, 1641.                                                

Retrato del diplomático inglés Endymion Porter y Van Dyck, 1635. Es la única vez que el pintor se incluyó junto al retratado.

 

Anton Van Dyck, Santa Rosalía coronada por dos ángeles (The Wellington Collection, Apsley House, Historic England Archive)

                                                                                   Anton Van Dyck, Caridad (Colección privada)

Anton Van Dyck, Las cuatro edades del hombre. Vicenza, Museo Cívico del Palacio Chiericati

Anton Van Dyck, Autorretrato (Ciudad de Amberes, RH.S.216, Rubenshuis)

 

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