miércoles, 20 de agosto de 2025

Morón de Almazán. Museo del Traje Popular.

La proximidad de Morón de Almazán con la frontera histórica entre Castilla y Aragón hizo de esta población un núcleo de interés defensivo, donde se estableció una de las ramas de la familia Mendoza, cuyos escudos de armas pueden verse en la fachada del palacio y la torre de la iglesia.

El Museo Provincial del Traje Popular de Soria ocupa el edificio central de la Plaza Mayor, considerada como uno de los más bellos conjuntos arquitectónicos del Renacimiento español. Su ubicación en una ladera del pequeño cerro que da nombre a la localidad permitió escalonar elegantemente los severos volúmenes de los edificios del Concejo, el palacio de los Mendoza y la iglesia de la Asunción, cuya excepcional torre señorea todo el municipio.

La plaza conjuga la arquitectura popular de la zona con elementos monumentales correspondientes a los estamentos de poder de su época, subrayando el carácter institucional de las plazas mayores españolas. Junto al rollo jurisdiccional de la villa se combinaron magistralmente las arquerías del edificio del Concejo, abiertas a la administración de la localidad, con la fachada cerrada del palacio, cuya vida discurría de puertas adentro, y la iglesia que preside la plaza desde la parte más alta de la población.

El conjunto se compuso en la primera mitad del siglo XVI dentro de las corrientes artísticas renacentistas, aunque se pueden apreciar trazas de tradición gótica, sobre todo en la iglesia, cuya construcción comenzó en el siglo anterior. El palacio destaca por la contundente sobriedad de la fachada decorada con unos sencillos alfices que enmarcan sus principales huecos y la portada presidida por las armas de los Mendoza.

Este edificio, testigo de los momentos de máximo esplendor nobiliario de la localidad, se ha convertido en depositario de la generosidad de los sorianos que han hecho posible este museo, al ceder las prendas que sus antepasados guardaron en las arcas a lo largo de los años, preservando con ello la expresión más íntima de nuestra forma de ser, nuestra economía, nuestra historia y, en definitiva, nuestra cultura.

El visitante hace un viaje al pasado de nuestros pueblos para conocer cómo era el modo de vestir ancestral de los sorianos, desde la aldeana más humilde hasta la más rica labradora, desde el pastor trashumante hasta el carretero de gala. Al recuperar estas piezas del patrimonio familiar, a veces olvidadas, estamos conservando y reivindicando la rica herencia cultural de la provincia. Pero, a lavez, debe servir para definir la realidad histórica del vestido popular soriano, librándolo de añadidos e interpretaciones inadecuadas, producto de modas y caprichos ajenos a la fidelidad al pasado.

El vestido popular respondía a las necesidades materiales de una sociedad que ya ha desaparecido, por lo que la indumentaria tradicional también ha quedado detenida en el pasado como testigo de la cultura que la creó.

El uso actual del vestido popular ha quedado restringido a la participación en los ritos ancestrales de nuestras fiestas más respetadas, convirtiéndolo en un traje ritual, como lo fue para nuestros antepasados el vestido de Móndida o el de danzante pinariego. Por ello, este Museo tiene entre sus objetivos el preservar la esencia del traje popular de la provincia de Soria como expresión de la tradición histórica en la que no cabe la innovación, sino el respeto y la protección”.

 


El sistema Ibérico, una extensa cordillera que atraviesa el noreste de la península Ibérica, es el lugar de nacimiento de algunos de los ríos más importantes de España, como el Duero, el Tajo, el Júcar o el Turia. Sus sierras actúan como frontera natural para la cuenca del Ebro, separándola de las vertientes atlántica y mediterránea. Su influencia en el clima y la hidrografía del territorio es clave para la distribución de los recursos hídricos en el interior peninsular. Además, a lo largo de la historia, muchos de estos ríos han servido como fronteras entre reinos y territorios, desempeñando un papel clave en la configuración política y cultural de toda la península Ibérica.



Morón de Almazán, el pueblo de Soria que guarda el legado del vestir popular de la España rural en su Museo del Traje Popular. La exposición actual, “Ibérica Pura, indumentaria de las serranías silentes”, muestra la vestimenta de las gentes que vivían en el Sistema Ibérico a finales del siglo XIX y principios del XX y representa una oportunidad para descubrir la riqueza cultural de la hoy conocida como España vacía en un viaje a través del vestir de las clases populares. Cada pieza es un documento sociológico que ha salido de las casas para mostrarse aquí. En 1925 se celebró una exposición sobre el traje regional y popular en la actual Biblioteca Nacional y desde entonces no había habido ninguna iniciativa similar.

 

El centenario quiere rendir homenaje a esa zona que incluye diez provincias (Burgos, Soria, La Rioja, Zaragoza, Teruel, Guadalajara, Cuenca, Valencia, Castellón y Tarragona) exponiendo las piezas divididas por territorios, pero destacando algunas -pañuelos, blusas, sayas, capas, mantones- para ver los nexos de unión, diferencias y semejanzas. Son vestidos que fueron usados y que tienen una historia y una vida, lo que confiere una especial emotividad a la muestra debida a la generosidad de las personas que los han prestado.






Quizá sea una sorpresa comprobar la paleta cromática de los trajes expuestos, con vistosos colores -rojos intensos, azules profundos, verde esmeralda- y adornos dorados o veteados, que desmiente el falso mito de una España en blanco y negro transmitido por las fotografías.








Cada elemento de la exposición representa siglos de sabiduría popular, de adaptación al medio, de creatividad artística y de identidad territorial. Puede contemplarse una de las míticas capas de pastor de color blanco de Villaciervos (Soria), retratada por el pintor Joaquín Sorolla; trajes de pastores creados con pieles.







Un museo de referencia, especie de centro de investigaciones del patrimonio cultural inmaterial y material de la provincia de Soria. Alterna cada dos años exposiciones específicas ligadas al vestir popular. Entre ellas las dedicadas al traje de novia, al traje de maja, al mundo del toro, al traje del siglo XIX (hermanos Bécquer, pioneros).

 


Viaje al pasado de los pueblos para conocer el modo de vestir ancestral de los sorianos, desde la humilde aldeana hasta la rica labradora, desde el pastor trashumante hasta el agricultor de los páramos. La recuperación de estas piezas representa la reivindicación de la valiosa herencia cultural, como expresión material de la tradición a la que se debe respeto y protección.





La evolución del modo de vestir y la adaptación de las prendas nos muestran la diferencia entre la ropa de protección y abrigo para las duras labores cotidianas (toscos paños de fabricación local, colores pardos y oscuros) y los trajes de gala para los días festivos (tejidos finos, colorido y riqueza en sayas, chalecos y bordados).












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