Las Guerras Carlistas en el Maestrazgo. Morella-IV.
El patrimonio artístico de Morella es extenso. Es muy interesante el entramado urbano, especialmente la gran calle principal que va cambiando de nombre para terminar en Blasco d´Alagó.
Destaca la Iglesia Arciprestal de Santa María, construcción del gótico valenciano que reúne en una misma fachada, la meridional, la Puerta de los Apóstoles y la de las Vírgenes, dos portadas góticas repletas de decoración escultórica. En el interior cuenta con tres rosetones -vidrieras del s. XIV-, coro -singular escalera de caracol helicoidal completamente trabajada escultóricamente y policromada, friso con el Pórtico de la Gloria-, altar mayor, importante órgano, etc.
El Convento de San Francisco, se terminó en el s. XIV. Lo más significativo es la Sala Capitular, con una pintura al fresco en la que se representa la Danza de la Muerte, del s. XV. De su estado ruinoso se ha recuperado la iglesia con su cabecera poligonal de bóvedas de crucería y el claustro gótico.
Morella está situada en el camino que recorría de norte a sur la antigua Corona de Aragón, lo que explica su desarrollo urbano y la importancia de su castillo, desde el que se domina una amplia perspectiva del entorno. Está construido aprovechando la roca y consta de plaza de armas, palacio, aljibe, torres, prisión, etc. Se estructura en tres niveles en forma de anillos. El inferior es un paseo de ronda aspillerado y reforzado con garitas. El segundo alberga la puerta principal, la muralla y la mayoría de las dependencias generales de la tropa, e incluso un aljibe. El tercer nivel es la celoquía, parte más alta e inexpugnable, con la plaza de armas, la torre del homenaje y estancias de oficiales y mandos. Entre la población y la parte inferior del castillo estaba el albacar, donde se recogía la población y el ganado en caso de ataque. En el castillo sufrieron prisión el infante Alfonso de la Cerda (1288), Margarita de Monferrato (condesa de Urgell y madre de Jaime II de Urgell, pretendiente a la Corona de Aragón en el Compromiso de Caspe (1414-20) y el príncipe Carlos de Viana (1460-61).
Las murallas datan de la época musulmana,
reformadas en los siglos XIII-XIV y aún después, tienen 2.500 m de perímetro,
10-15 m de altura y un espesor de dos metros. Se refuerzan con 16 torres, de
las que destacan las de San Miguel – entrada principal, torres gemelas de base
octogonal con puente de enlace, paso de ronda con matacanes y arco rebajado, y
rematadas en almenas, puerta en arco de medio punto- s. XIV. Junto a la puerta
se encuentra la Cruz de las tres cabezas coronadas, cruz de término gótica, s.
XV, realizada para conmemorar la visita del Papa Luna, Fernando I de Antequera
y San Vicente Ferrer en 1414.
Otras puertas son la de San Mateo (bajo torre
cuadrangular con arco apuntado, con escudo de la ciudad y un Cristo
crucificado, barbacana superior y tres vanos de medio punto), la de Ferrisa
(unión de castillo y muralla), la de la Nevera (arco de medio punto enmarcado
por dos torres cuadrangulares rematadas por ventanas saeteras y comunicadas
entre sí), Forcall, la del Estudio, la del Rey (entrada de Jaime I en 1232).
El Acueducto de Santa Lucía es una obra de
ingeniería civil gótica del s. XIV, con restauraciones posteriores. Tiene un
doble piso de arquerías ojivales.






















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