Coincidiendo con el V Centenario de su fallecimiento, la
Biblioteca Nacional organiza esta exposición donde es posible admirar los
Códices Madrid, manuscritos excepcionales. La gran afluencia de público obliga
a controlar la entrada por horario, entreteniendo la espera con la visita, en
el impresionante vestíbulo que se abre como espacio expositivo, de las
reconstrucciones de máquinas presentes en los dos manuscritos.
En la entrada, Menéndez y Pelayo observa impávido la
cuadratura del círculo, mientras a los lados aparecen las dos primeras
reproducciones, una máquina textil para estirar el hilo, aunque su función no
parece clara, y una grúa de tornillo sinfín, que atestigua cómo la capacidad
inventiva de Leonardo se centró en solucionar problemas arquitectónicos o
constructivos, como la necesidad de trasladar objetos pesados, lo que no es
extraño teniendo encuenta que ya Verrocchio, su maestro, se encargó de colocar
en 1471 la “bola” dorada para la linterna de la cúpula de Brunelleschi en el
Duomo de Florencia.
También queda reflejada su propia experiencia vital. Tras
la etapa de formación, 1465-1477, en el taller de Andrea de Verrocchio, pasó al
servicio de los Medicis, en su primera etapa florentina hasta 1482, bajo los
auspicios de Lorenzo el Magnífico, mecenas, estadista y financiero. Después fue
a Milán, al servicio de los Sforza, hasta 1499, en lo que se considera la etapa
de madurez científica, artística y personal. Entre su gran producción está la
Última Cena, 1496-98, y el encargo de realizar una estatua ecuestre en honor
del gran Francesco.
Sus aportaciones fueron muy variadas y se refieren a la
arquitectura civil y militar (propuesta técnica sobre el teatro de Curión,
fortaleza con configuración moderna debido al empleo de la artillería), a la
mecánica (descripción de piezas básicas concebidas como unidades mínimas que
pueden aplicarse en máquinas más complejas: engranajes, cadenas, arandelas,
maquinaria textil, maquinaria de reloj, teodolito para la construcción de
túneles), a un sueño infantil (máquinas voladoras) e incluso al ocio cortesano
(mejoras técnicas a algunos instrumentos musicales).
En 1499 entró en una etapa itinerante. En 1501 estuvo al
servicio de Cesare Borgia, hijo del papa Alejandro VI, como ingeniero militar.
En 1503 comenzó su segunda etapa florentina con el encargo de realizar un gran
mural en la Sala del Maggior Consiglio en el Palazzo Vechio. En 1506 volvió a
Milán bajo la protección del lugarteniente real Charles d´Amboise. En 1513 fue
a Roma llamado por el papa León X, hijo de Lorenzo el Magnífico, y sufrió un
desengaño profesional que le hizo aceptar la oferta de Francisco I de Francia
en 1516. Tenía ya 64 años y murió en 1519.
Los manuscritos transmiten información sobre aspectos
personales que no aparece en el resto de su producción autógrafa: canon estético
sobre la belleza de un rostro varonil, atuendo (preferencia por los colores
cálidos, “El hombre de rojo”), listado de sus libros (aprendizaje del lenguaje
verbal, fundamentación del pensamiento especulativo, fomentan el imaginario
colectivo, ocio y entretenimiento).
El Códice Madrid I es un tratado técnico de excelente
calidad artística que contiene una selección de los principales logros e
invenciones realizados en su etapa de plenitud creativa. Según la comisaria de
la muestra, la catedrática de paleografía Elisa Ruiz, “la intencionalidad del autor resulta evidente gracias a la invocación
dirigida a un eventual lector al principio del manuscrito”.
El Códice Madrid II es un ejemplo característico del tipo
de cartapacio que usaba. Se trata de un cuaderno de trabajo en el que anota
datos de enorme interés sobre toda clase de asuntos: la problemática del vuelo
artificial pilotado, un original sistema de reproducción simultánea de escritos
e ilustraciones mediante planchas metálicas, levanta acta del supuesto hallazgo
de la cuadratura del círculo, textos teóricos sobre pintura, etc. También
incluye datos personales como un listado de las prendas de su vestuario, un
inventario de los libros que deja en Florencia en torno al año 1504, expresa un
deseo amoroso no correspondido, etc.


















No hay comentarios:
Publicar un comentario